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Inés Finchelstein: La multiculturalidad como propuesta de diálogo e interacción entre colectivos diversos

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Ines FinchelsteinLa curiosidad y el deseo de incluir a otros llevaron a Inés Finchelstein a crear La Revistita Multicultural. Su empatía, talento y capacidad de observación han logrado que este proyecto crezca y se transforme en una herramienta para el cambio social.

Los invito a compartir una mirada a la multiculturalidad a través de Inés:

 -¿Por qué estudiaste antropología?

Estudié antropología social porque se centra en la alteridad, en la empatía. En conocer otros modos de ver el mundo. Quería acercarme a realidades y personas que quizás de otro modo no iba a conocer. Me interesaba estudiar algo que me recordara siempre que mi modo de ver las cosas no es el único, que me permitiera “trascender mis propios horizontes, y conocer”.

-¿Desde cuándo te sentiste vinculada a causas sociales?

Desde chica fui consciente que tuve buena suerte por haber accedido a ciertas condiciones como una buena educación y que nunca faltara comida en la mesa. No todos en mi país, ni en mi familia tuvieron esa suerte. Me siento responsable por eso, y es lo que me impulsa a dedicarme a actividades en las que pueda contribuir con otros. Lo asocio mucho con la noción de justicia social, entendida como un precepto, como un mandato orientado a reparar la asimetría de oportunidades en el mundo: en tu comunidad, tu localidad, tu región.

-Cómo surge “La Revistita”? Qué te movió internamente?

Revistitas La Revistita Multicultural surgió en mi último año de la carrera. Venía haciendo trabajo de campo hacía dos años, visitando regularmente y compartiendo actividades con adultos y chicos inmigrantes de Bolivia, en un “Barrio Boliviano”, donde muchos de los miembros de la comunidad hablaban quechua. Yo quería estudiar qué pasaba con el uso del quechua entre los chicos en el contexto argentino. Interactuando con los chicos pude ver los muchos modos en que los chicos internalizan un discurso estigmatizante que en nuestra sociedad reproducimos constantemente. Es un discurso que desvaloriza a las prácticas culturales ligadas a lo popular, a lo indígena, a todo aquello que no responde a nuestro estereotipo del argentino blanco y europeo que “vino de los barcos”. Lo que me movió internamente fue observar y experimentar que con cinco años una nena incorporase que su color de piel, la lengua comunitaria u otros rasgos identitarios eran aspectos a disimular por resultar despectivos. ¿Cómo puede uno desarrollar su autoestima y construirse como un ciudadano activo si aprende de tan chico que mucho de lo que hace a su identidad es negativo?

 Tuve la suerte de enterarme de la existencia del programa Avancemos de Ashoka y fue en ese marco que mi deseo de realizar algo concreto para esos chicos cobró realidad. Me enteré de una convocatoria para jóvenes que querían ser “agentes de cambio”. Sin saber mucho al respecto vi la oportunidad para armar algo que respondiera a la problemática que yo había identificado en la comunidad con la que estudiaba.

 Quise y me animé entonces a hacer algo para promover una mirada positiva sobre la diversidad cultural. Quise hacer visible para esos chicos lo valioso de las prácticas culturales y saberes que ellos portan.

-¿Qué aprendiste a partir de “La Revistita”?

Aprendí que todos tenemos recursos para reparar este mundo, que es cuestión de animarse. Que lo que empieza como algo acotado, con confianza, perseverancia, colaboración y afecto puede seguir creciendo e impactando en los demás. Y que si uno actúa con buena fe, junto con el otro, seguramente impacte positivamente en los demás. También aprendí que realizar algo para otros tiene muchísimos efectos positivos en uno mismo, más allá de la alegría y la satisfacción que genera contribuir con otros.

-¿Qué es para vos la multiculturalidad?

La multiculturalidad se refiere a la multiplicidad de historias, tradiciones e identidades por las que estamos atravesados hoy en día. Desde mi perspectiva, tiene que ver con una propuesta de diálogo e interacción constructiva entre colectivos diversos.

-¿Qué le dirías a aquel que se siente diferente?

Creo que es importante ser respetuoso de sí mismo y de los otros. Entiendo que ese es un camino propicio para el diálogo y el crecimiento conjunto. Como planteamos en La Revistita, creo que es importante “rescatar lo que cada grupo humano tiene de único y especial, así como lo que todos ellos comparten: un gran valor social y cultural.”

-¿Con qué soñás?

Sueño con un mundo con mayor comprensión y respecto entre nosotros y con nuestro entorno social, ambiental. Sueño con que encontremos siempre el diálogo y la identificación. Creo que algo así de simple, a nivel colectivo, tendría un impacto superlativo sobre nuestra realidad. Quizás suene utópico, pero se necesita la utopía para seguir caminando y transformando.

 

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“Nos interesa despertar en las nuevas generaciones el pensamiento crítico”: Carolina Roldán

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IMG_2591-OrillasCarolina es alegre y decidida. Con 26 años espera muy pronto recibirse de arquitecta. Vive en Rosario, y además de vivir allí piensa permanentemente en como transformar la ciudad en un lugar más inclusivo.

Comparto con ustedes la mirada de una líder social rosarina:

¿Con qué soñabas cuándo eras chica?

Cuando era chica creo que nunca tuve un sueño muy grande. Siempre quise ser feliz, estar con mi familia y amigos, y que ellos estén bien. Hacía muchas actividades (natación, piano, inglés, danza, patín), entonces también quería que me vaya bien en lo que hacía.

Todas las cosas que fui haciendo iban surgiendo en el momento, fui descubriendo lo que me gustaba hacer de esa manera…

¿Como surge tu interés de trabajar con y por otros? ¿Tuviste influencia de tus padres en este sentido?

El interés de trabajar con y por otros lo tengo desde hace mucho tiempo, desde chica. Empecé a desarrollar actividades cuando iba a la Asociación Cristiana de Jóvenes, YMCA, entrenaba ahí y allí participé de un curso de líderes. Los líderes son voluntarios que participan y ayudan en las distintas actividades y deportes que se realizan en YMCA. Luego participé de un  encuentro de líderes de las distintas YMCA en Porto Alegre, Brasil,  y pude ver, compartir y experimentar distintas realidades.

Otras de las cosas que despertó mi interés fue mi familia. Mi papá trabaja en el Banco de Santa Fé, participa de la gremial interna, lo vi defender los derechos de los trabajadores del Banco durante mucho tiempo. Mi mamá nunca participó de ningún emprendimiento social pero viéndola trabajar y esforzarse aprendí muchas cosas. Mi tío es político, fue concejal un período en la ciudad. Y mis abuelos tenían un centro de jubilados en el cual organizaban viajes, cenas y otras actividades para adultos mayores.

Observarlos y convivir con ellos me hizo dar cuenta que el interés estaba dentro de mí.

 

-¿Cómo comienza “Orillas”? ¿Cuál es el trabajo que realizan?octubre-viajebsas-Orillas

ORILLAS ( https://www.facebook.com/orillas)  surge en 2009; junto con otros jóvenes decidimos crear una agrupación para modificar la realidad, decidimos no quedarnos de brazos cruzados.

Conversamos con la gente del barrio en el que actualmente trabajamos (está ubicado a una cuadra de la ciudad universitaria), creímos que era el mejor lugar porque todos asistíamos a la facultad ahí y nos quedaba cerca. Siempre supimos que estábamos asumiendo un compromiso de por vida.

Ahí empezamos, lo primero que hicimos fue hacer un festejo del día del niño para conocer a todos los nenes. Ya teníamos pensado dar talleres (siempre pensamos que la educación es la base del cambio). Como éramos sólo 6 trabajando organizamos una campaña para conseguir más voluntarios.

 Actualmente, después de 3 años y con mucho esfuerzo, somos 25 personas trabajando y  contamos con tres proyectos: Los Talleres Diarios que realizamos en el barrio (Arte, Inglés, Apoyo Escolar), El Laboratorio Móvil (proyecto de divulgación científica y pensamiento crítico) y el Padrinazgo que es un programa destinado a niños de familias de escasos recursos económicos con el fin de proveerles oportunidades educativas.

-¿Cómo surge y de qué trata el Laboratorio Móvil?

El Laboratorio Móvil surge después de haber dado en una escuela un Taller de Ciencias. Ahí nos dimos cuenta que a través de la ciencia podíamos enseñar diferentes cosas. En ese momento se nos ocurrió realizar este taller en todas las escuelas de Rosario, por eso el nombre del Laboratorio Móvil.

Es un Programa muy especial para nosotros. A través de muestras científicas experimentales en espacios públicos y en escuelas, se busca despertar y estimular en las nuevas generaciones el pensamiento crítico y la inquietud por preguntar e investigar por qué el mundo es como es.

Tres actividades distintas dentro del proyecto se complementan para este fin:julio-labmovil

1)  Visitas a escuelas con talleres científicos intensivos. Estos talleres significan experiencias científicas guiadas que llevan al aprendizaje del método científico a través de hipótesis contrastables, observaciones controladas, diseños experimentales y reformulaciones críticas. Para poder darle continuidad al proyecto dentro de cada institución se otorga una guía para docentes.

2)  Exposiciones con experimentos llamativos en espacios públicos para captar la atención de un espectro más amplio de la sociedad civil.

3Creación de plataformas web tipo foro o blog para la discusión y formulación de preguntas y respuestas científicas por parte de los chicos que participaron de las clases y exposiciones con el objetivo de formar parte de una red de discusión crítica de diseños experimentales o problemas científicos.

-¿Con qué soñas ahora?

Ahora creo que sigo teniendo el mismo sueño que tenía antes: ser feliz, contar siempre con mi familia y amigos, en un futuro más lejano tener mi propia familia y ahora se agrega el sueño de poder cambiar la sociedad, el mundo que vivimos, para que sea mejor. Para que todas las personas puedan vivir bien, tener igualdad de oportunidades y también puedan ser felices. Quiero poder compartir lo que tengo y poder dejar una enseñanza o recuerdo en las personas (a las que actualmente ayudo y también a las que comparten todos los días conmigo).

-¿Cuál es para vos el rol de los jóvenes para transformar la sociedad?

Los jóvenes cumplen un rol muy importante a la hora de transformar la sociedad. Tenemos más esperanzas, deseos, fuerza, energía, ideas y creemos en algunas cosas que algunos más grandes ya dejaron de creer.  Actualmente hay muchos jóvenes trabajando y si se pudieran sumar todos los pequeños logros de cada uno de nosotros en el futuro creo que algo habremos transformado.

Por eso nosotros desde ORILLAS seguimos trabajando todos juntos, tratando de superar distintos contratiempos que van surgiendo, porque estamos convencidos que esta es la manera para poder cambiar algo. Esfuerzo, trabajo, dedicación y compromiso.

No más casos como el de Marita Verón. ¡Firmá ahora!

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Mercedes Assorati

Petición de

Mercedes Assorati

Buenos Aires, Argentina

El martes pasado los argentinos vivimos con dolor e indignación el aberrante fallo judicial que dejó en libertad a 13 imputados por el secuestro, sometimiento a la prostitución y desaparición de María de los Ángeles (Marita) Verón. ¿Cómo es posible que esto suceda? Hay varios motivos, el principal, es que no tenemos una Ley de Trata de Personas que nos permita combatir el crimen organizado que hay por detrás de la trata en Argentina. Nuestros legisladores se reúnen el miércoles 19 para sancionar la Ley de Trata de Personas pero el proyecto de ley que será tratado el miércoles es incompleto.

Es bueno que por fin nuestros representantes hayan reaccionado ante la urgencia y gravedad del problema de trata de personas, pero vale la pena que un tema tan complejo no sólo se trate rápido, sino bien.  Es importante que esta ley esté por encima de cualquier interés político, los legisladores deberían obrar únicamente pensando en el beneficio de las víctimas. El proyecto de Ley que se va a tratar el miércoles en la Cámara de Diputados, y que desde agosto de 2011 ya tiene media sanción en el Senado precisa  incorporaciones vitales para que se convierta en un marco legal eficaz. Una ley incompleta no sirve para prevenir nuevos casos como el de Marita en el futuro.

Muchas organizaciones llevamos años luchando incansablemente por contar con una buena ley. Desde el Programa Esclavitud Cero ya hemos presentado una propuesta con las modificaciones que consideramos necesarias para alcanzar una ley efectiva. Nuestra experiencia nos demuestra que para combatir la trata hay que abordarla desde diferentes ángulos, por ejemplo los intereses económicos que la motivan, la creación de herramientas para juzgar a los imputados y la protección y reinserción de las víctimas de la trata (podes ver la propuesta complete acá).

Si la trata de personas te resulta indignante, podés hacer algo para combatirla. Firmá esta petición y exigí a nuestros legisladores, encabezados por el Presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, que incorpore estas modificaciones y tome el tiempo que se precise para hacer de ésta, una ley completa y eficaz. 

Necesitamos tu apoyo para lograr una solución efectiva. Este es el momento!

 

Muchas gracias

Mercedes Assorati

Coordinadora General Programa ESCLAVITUD CERO

Coordinadora Nacional RATT (LF)

Firma ahora clickeando aqui:http://www.change.org/es-AR/peticiones/no-m%C3%A1s-casos-como-el-de-marita-ver%C3%B3n-firm%C3%A1-ahora

 

Cecilia Milesi: “Nuestro gran pendiente es el atrevimiento colectivo”

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Cecilia con floresConocí a Cecilia hace 5 años, sus ganas de hacer, de unir, de transformar y de tender puentes hacen sentir a cualquiera que un mundo mejor es posible. Su integridad y sus ganas de seguir creciendo la llevan a ocupar múltiples espacios con un solo objetivo: la equidad, la justicia y la paz.

Los invito a abrir la ventana de la inter-culturalidad a través de Cecilia:

¿Desde cuándo y por qué trabajas promoviendo la inter-culturalidad y la paz?

Creo que desde que comencé a trabajar –como voluntaria a los 16 años y como profesional a los 20-. Trabajar por la paz es también trabajar por la justicia y la equidad. Sin justicia y equidad no hay paz. La interculturalidad es un aspecto y una forma de promover la paz pero debe ser complementada con lo anterior. Comencé a también trabajar por la interculturalidad mas conscientemente desde la creación de Subir al Sur (http://www.subiralsur.org.ar  http://subiralsur.vv.si/ ), la ONG de voluntariado intercultural que funde hace 6 años.

-¿Con qué mundo soñabas cuando eras chica?

Yo nací en la ciudad de Santa Fe. Me críe en un barrio normal de clase media, fui a una escuela pública y tenia una vida de relativamente sencilla de clubes, amigos y familia. Sin embargo, pude presenciar y vivir directamente a temprana edad muchas situaciones de violencia, exclusión e injusticia. Desde temprano todo esto me genero una sensación de “resistencia”. Sentí que muchos aspectos de nuestra realidad estaban mal. En los últimos dos años preparando mis mudanzas entre Argentina y Londres, revise muchas cajas de recuerdos. Tengo notas escritas a los 13 años donde me preguntaba por qué los chicos se drogan o como se podría ayudar a personas con menos oportunidades económicas. Al principio pensaba que podía contribuir a cambiar algo de todo esto estudiando terapia ocupacional. Pero después la sociología apareció en mi camino. Como mujer además, en una sociedad muy conservadora, fui educada para “quedarme”: en un rol predeterminado con anticipación, en la casa. Esto también me genero “resistencia”. El cambio no se logra quedándose, se logra con el movimiento! De allí que el viaje se haya transformado en mi, poco a poco, en un gran método para promover la justicia, la alegría y la dignidad.

-¿Con qué mundo soñas hoy?

Un mundo donde cada uno de nosotros sea intolerante al dolor del otro y al propio. Y que esta conciencia, nos transforme en seres activos en la promoción de la minimización del dolor. Esto no significa que todos debemos trabajar en ONGs o en políticas publicas sino que desde el lugar que ocupamos nos preguntemos como cada acción u omisión promueve o no la dignidad del otro, de todos y todas. Por ejemplo, pago mis impuestos, un salario justo y en blanco, pedí perdón si cometí un error, trato a mis colegas y familia de una manera respetuosa, soy consiente de cómo mi nivel de consumo afecta al cambio climático, voto a representantes ocupados de promover políticas de inclusión para todos y todas? También deseo mucho que el “Sur Global” (África, Latinoamérica, Asia) continúe un camino de empoderamiento para que nuestras poblaciones finalmente disfruten de los beneficios del desarrollo económico, social, de más educación, paz  y participación democrática. No habrá paz si continúa este nivel de desequilibrio entre países y las medidas económicas y políticas benefician a unos pocos países y grupos.

Paz en Villa Ana -¿Por qué creaste Subir al Sur?

Porque no me conformo con que lo bueno me pase solo a mi. Quería replicar lo que hace bien! Cuando tuve mi primera experiencia de voluntariado en Nepal -la confirmación simple y práctica que la justicia y la humanidad no tienen fronteras ni lenguas- sentí la necesidad de que muchos más pudieran disfrutar de lo que yo disfrute. De hecho, los “encuentros interculturales” se diseñaron como metodología de trabajo solidario y de reconciliación en Europa después de la primera guerra mundial. El primer encuentro solidario fue entre jóvenes franceses y alemanes que, después de la guerra- se reunieron para reconstruir un hospital, y al hacerlo, reconocerse como humanos. Esto se transformo en política pública y hoy los “encuentros” (workcamps) son financiados por los gobiernos de toda la Unión Europea (el ultimo ganador del Premio Nobel de la Paz). Esta experiencia de voluntariado intercultural no me dejo dudas. En Argentina, tenia que tomar otro cariz, para que no se tornara en “turismo de la pobreza” o en un “mero acto caritativo” y por supuesto que los proyectos generan la oportunidad de empoderamiento juvenil en Argentina. Esto todavía hoy es un desafío porque muchos de los jóvenes que llegan quieren “ayudar” y esto es un límite para hacer una reflexión política y pedagógica más profunda a través del simple hecho de realizar una tarea solidaria. Me refiero tanto a los que llegan no sólo de otros países sino también de Buenos Aires a nuestros proyectos en el interior o viceversa. El que llega cree que tiene la verdad y sabe como “el otro” debería hacer las cosas o bien piensa que un simple gesto de solidaridad es un cambio real. Una experiencia de voluntariado intercultural debería ser una puerta, una opción mas para un cambio más grande en la vida de los participantes y en las redes de jóvenes con las que trabajamos. Seis años después de crearla, Subir al Sur es todavía el sueño de seguir multiplicando esa sensación que la solidaridad y la justicia deben ser para todos, no solo para mi propio grupo o mi propio país. Sin embargo, es interesante notar lo siguiente: hoy en Europa la xenofobia esta creciendo otra vez. Esto demuestra que cuando las injusticias económicas y sociales de fondo no son consideradas, el ser humano tiende a reagruparse contra el “enemigo” externo (inmigrantes, otros europeos, etc.). Por tanto, la educación en valores sin un cambio sistémico y estructural no es suficiente.

-¿A qué se dedica Conciliation Resources? ¿Cuál es tu rol allí?

Conciliation Resources (http://www.c-r.org/) es una ONG que promueve procesos de construcción de paz. A veces lo hacemos apoyando y asesorando a grupos en conflicto cuando hay mesas formales de negociación de tratados de paz. Por ejemplo, en Filipinas, nos sumamos como sociedad civil a asesorar al gobierno filipino y a una de las facciones armadas que estaba luchando por la separación. Con un rol de mediación y asesoramiento promovemos que el diálogo llegue a un buen puerto para ambos actores (gobierno y grupo armado) y así para la población en general que se ve afectada por la violencia. Otras veces, siempre nuestros proyectos son adaptados al conflicto en particular, trabajamos con lideres sociales de base que están desarrollando proyectos comunitarios de reconciliación y promoción social y educativa. Por ejemplo, en Liberia apoyamos a que grupos comunitarios para que realicen análisis participativos sobre la situación de control (o descontrol) policial en los pasos de frontera y los apoyamos para que hagan propuestas de políticas públicas acordes para mejorar… en un contexto difícil de pos-guerra civil. Lo central es que Conciliation Resources busca posicionar a los ciudadanos y organizaciones sociales en el centro de los procesos de paz, que no sean solo una cuestión de Estados Unidos y “X” país firmando un tratado que luego no se puede implementar en la práctica porque los habitantes de esos países no están comprometidos con el contenido. Yo soy Directora de Planificación y Desarrollo Organizacional, mi responsabilidad es trabajar con los Directores en Londres para mejorar nuestros sistemas de planificación anual y estratégicos y evaluar estos planes de una manera transparente y reflexiva y así informar sobre nuestros logros (o errores) a las comunidades, gobiernos locales e internacionales y nuestros donantes.img006

 -¿Cuáles son los pendientes para la construcción de la paz?

Creo que el gran pendiente es un gran atrevimiento colectivo: todas y todos deberíamos hacer memoria, revisar las causas históricas que crearon las actuales tremendas desigualdades económicas, políticas y culturales que llevaron a la construcción de este mundo todavía injusto. Si desde allí se pudieran acordar en conjunto medidas que apunten a más equidad para todos y todas, entonces, estaríamos más cerca de la paz. Una paz que no es exterminio o degradación del otro (eso es seguridad pero no paz). Pensar en causas estructurales es también interculturalidad y paz. Es pensar que en el otro lado hay “otro” que podría sufrir, que sufre. En el otro lado hay “otro” que pierde su nombre, su casa, su dignidad, la posibilidad de tener sueños. Tomar conciencia de como nuestras decisiones (cualquiera sea nuestro rol) afecta a otros. Es pensar la “otredad” y, por tanto, el nosotros. No hay paz posible sin la toma de conciencia mas profunda del “nosotros” que es no solamente el que piensa, actúa y hace igual que yo, en mi mismo lugar. Es el que esta lejos, al que no nos acercamos por temor o indiferencia. Este contacto es un contacto de entrega, nos hace más vulnerables pero promueve la sustentabilidad del cambio. Sin embargo, hoy la realidad demuestra que esta forma de “atrevimiento colectivo” esta lejos de suceder. En este contexto, es vital que instituciones democráticas –nacionales o globales -recuperen el liderazgo y corrijan con políticas sistemáticas desigualdades e injusticias históricas.

-¿Qué mensaje le dejarías a aquellos jóvenes que sueñan con un futuro mejor?

No crean todo lo que les dicen, todo lo que ven, todo lo que les escuchan o leen en los medios de comunicación. Busquen, viajen, sean indagadores! Acérquense a la injusticia y desarrollen la empatía. Si viven una situación de injusticia no se conformen con ella. La rebelión y la curiosidad son grandes consejeros cuando uno comienza a planificar su vida!

Banco de Ropa en Sudáfrica: Invirtiendo en mujeres que invierten en sus hijos.

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Sudáfrica se enfrenta a grandes diferencias e inequidades sociales. El 58% de los niños no completan su educación escolar, repercutiendo en sus posibilidades de empleabilidad dado que la mayoría de los empleos formales requieren los 12 años de educación básica. La tasa de desempleo se encuentra entre el 25-30% pero la misma se eleva al 56% en el caso de los jóvenes y al 48% en el caso de las mujeres. Del total de mujeres en Sudáfrica, el 40% son madres jefas de hogar y la tasa de desempleo para ellas es del 60%. Menos del 50% de los padres contribuyen económicamente al sustento de sus hijos en hogares en donde las madres son el principal sostén.
Un niño que crece en un hogar liderado por una madre sola tiene muchas mas posibilidades de vivir en la pobreza y tener pocas opciones para su futuro.

 
Quienes fundaron el Banco de Ropa (http://www.theclothingbank.org.za) pensaron que no podían esperar que el sistema educativo resolviera estas inequidades, por ello empezaron a pensar en soluciones. Sabían que si ayudaban a las madres a generar dinero ellas lo invertirían en el bienestar y en la educación de sus hijos.

 
La misión del Banco de Ropa es empoderar a madres desempleadas a través del desarrollo de emprendimientos que les permitan ser financiera y socialmente independientes. Fue fundado en el 2010 en respuesta a la creciente problemática de la falta de empleo de madres jefas de hogar que no contaban con el apoyo de los padres de sus niños.


El programa se basa en un ciclo de entrenamiento de dos años que empodera a las madres para que comiencen pequeños negocios. El recurso está centrado en el excedente de ropa proveniente de grandes cadenas textiles y usan la misma como una herramienta de enseñanza. Cada mujer inicia su pequeño negocio luego de 6 meses de involucrarse en el programa. El objetivo es que pueda ganar lo suficiente para alimentar, educar y vestir a su familia.

 
En dos años de trabajo, 200 mujeres han podido comenzar y sostener sus pequeños negocios.
El Banco de Ropa tiene un modelo holístico que durante dos años combina entrenamientos prácticos para poder lanzar y sostener estos pequeños negocios así como también talleres y mentorías para el desarrollo de confianza y habilidades personales.

Abanderados de la Argentina Solidaria: elegí el tuyo!

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Desde hace 3 años los argentinos podemos postular, reconocer y emocionarnos con historias de otros compatriotas que hacen algo para cambiarle la vida a los demás: los abanderados de la Argentina Solidaria  http://www.premioabanderados.com.ar/index.php#abanderados2012

Son historias fascinantes que llevan a la admiración y proponen la acción. Imitar a estos argentinos es una excelente idea! Conocerlos, divulgarlos y concienciarnos sobre sus causas nos hermana y nos lleva a seguir creyendo que el cambio es posible.

Tenés tiempo para votar hasta el 25 de noviembre.

Te invito a conocerlos, a emocionarte y a participar!!!

 

“No hay nada peor que la indiferencia”: Martín Ferreira

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Martín Ferreira tiene 30 años, su vocación social y si compromiso lo llevaron a fundar SonRisas. Su entrega y pasión, como la de muchos otros, hicieron que este proyecto crezca y crezca!

Compartimos más sobre SonRisas y sobre Martín:

 

-¿Desde cuándo te interesaste e involucraste con causas sociales?

Desde chiquito que participe en mi primaria y secundaria en los proyectos que se organizaban vinculados a acción social.

Pero formalmente y como fecha bisagra, fue el 3 de Julio del 2004, cuando por primera vez realice una actividad en un merendero, en el partido de Esteban Echeverría. Fue ese día donde involucre con todas las letras. Ese día comencé a armar, pensar, compartir y encarar lo que hoy es SonRisas (http://www.creasonrisas.org.ar). Y también desde ese día fui conociendo e interiorizándome en el mundo de la acción social. Hoy me considero y autodefino como emprendedor social.

-¿Qué estudiaste?

Licenciatura en Administración. Me sirvió mucho. Me sigue sirviendo. También hice el curso de formación de formadores Amartya Sen.

-¿Cuánto influyo tu familia en tu vocación social?

Mucho, muchísimo!!! Mi genética tiene la energía inagotable de mi mamá y la entrega incondicional, “cero materialista” de mi papá. Los dos sumamente solidarios. Siempre apoyándome.

También sus ejemplos fueron eso, con las acciones de su vida. Y hoy por hoy mi novia, que se banca tantas reuniones, actividades, descuidos, y faltas de tiempo.

Y no me quiero olvidar de mi abuela tampoco. Otra luchadora incansable.

Mis hermanos también.

Yo soy un poco de todos ellos. Es algo que trasciende quizás a su influencia. Están conmigo. Incluso mi viejo, que falleció hace dos años, sé que es parte de mi ser y mi vocación social.

-¿Cuándo creaste sonrisas?

El 3 de julio del 2004 empezó el proyecto. Pero a penas si nos dábamos cuenta. Íbamos al barrio, armábamos actividades, gestionábamos cosas, pero no teníamos ni un nombre formal. 

En el 2007, hay otra fecha clave. Fue donde se nos acercó una organización que nos dijo que si completábamos un formulario nos daban un capital semilla de $2.000.

En seguida pensamos que podíamos hacer muchas cosas con esos $2.000. Para nosotros era una fortuna. Y lo único que había que hacer era completar un formulario y cruzar los dedos.

En no mucho tiempo más nos dimos cuenta que importante era poner un nombre, pensar una visión, medir el impacto de lo que hacemos, ponernos objetivos, pensar el proyecto a 5 años, buscar formas de ser auto sustentables. 

Estamos en el 2012 y SonRisas maneja recursos anualmente valuados en $ 568.000. 

Parte de eso lo recibimos en efectivo, parte en donación de especie, parte lo generamos en eventos. 

Y todo empezó a gestarse gracias a ese formulario de Ashoka, en el programa avancemos, que realmente hizo germinar esa semilla inicial.

Y no sólo eso. El proyecto recién arranca, y esta en pleno crecimiento.

-¿De qué de que trata SonRisas?

El proyecto tiene como visión generar un marco de contención, afecto, diversión y educación en niños, niñas y adolescentes, en situación de vulnerabilidad, para poder generar una infancia plena y una adultez con oportunidades.

Trabajamos en cuatro ejes:

1- Alimentación. Desde SonRisas se garantiza la alimentación a 56 familias. Todas ellas son censadas y se visita los hogares. Se clasifica según la situación y urgencia con intervención profesional.

2- el Juego. Se utiliza el juego como principal herramienta de acercamiento, expresión, educación y desarrollo.

3- la Articulación. Constantemente se trabaja y se estimula la articulación con las familias, las escuelas y el Estado. Y también con otras organizaciones de la sociedad civil, y el sector privado.

4- el Centro Social y Solidario. El proyecto cuenta con un espacio físico en el barrio, de 300 m2, que brinda actividades al barrio de lunes a sábado.  Desde ahí fundamentalmente se promueven los talleres de apoyo escolar. Pero cuenta también con cursos de música (batería, piano, guitarra), danzas (árabe, reggaetón, clásico, folclore, latino), cocina para adolescentes y madres, y actividades recreativas los sábados. También tiene una revista bimestral, comunitaria y una sala de cine. Aparte es un espacio abierto y alternativo a la calle. El mes que viene también se instala el gabinete de computadoras con Internet.

Somos un equipo de 40 voluntarios, divididos en 4 áreas de trabajo (recursos, comunicación, relaciones con el entorno y trabajo de campo). Contamos con una empleada rentada: Claudia. Una de las madres del barrio, que hasta hace poco trabajaba de empleada doméstica y que es quien hoy dirige el centro, lo abre y lo cierra todos los días. Y es quien antes nos ayudaba en todo lo que se necesito en este crecimiento.

A los cursos están inscriptos y participan 350 chicos. Los sábados en las actividades hay 150 promedio.

En los eventos especiales (día del niño, navidad, día de la primavera) van desde los 400 a 1000 personas. El comedor alimenta a 56 familias.

El trabajo es en el barrio Nuestras Malvinas, en el partido de Esteban Echeverria. En las proximidades de “El Pantano”

 -Cómo soñas SonRisas?

Cuando sueño mucho, imagino a SonRisas abriendo centros, en todo el partido, para luego empezar a trabajar en otro partido, y seguir creciendo.

Dejando capacidad instalada, para que los mismos vecinos sean quienes auto-gestionan el centro, y las articulaciones hechas con el municipio, empresas, escuelas y el resto de los actores de la comunidad. También con intervención de políticas públicas nacionales, a las cuales acompañar.

Cuando sueño más lejos, sueño con SonRisas con un modelo totalmente replicable e instalado, a lo largo de todo el país, y replicándose en otros de la región y el continente.

Pero cuando sueño un poco más lejos aún, sueño a SonRisas desapareciendo. Y en todo caso tomando mate en el centro, chalando con los vecinos, sin la urgencia de resolver necesidades básicas.

En un mundo sin injusticias sufridas por ningún ser humano.

 -¿Cómo son los chicos con los que trabajás? ¿Qué los caracteriza?

Buenos, inocentes, puros. Con una “calle” impresionante, una inteligencia bárbara, una fortaleza forzada por la necesidad. Alegres, agradecidos, sensibles. 

Quizás el punto común y distintivo es esa libertad para andar por la calle haciendo lo que les parezca. Y esa falta de libertad para vivir una niñez con todos sus derechos en plenitud

Hay muchos casos de chicos de no más un metro veinte, y 7 años de edad, que deciden si dejan o no la escuela, y van solos al centro que les queda a más de 15 cuadras, y tienen que cruzar varias calles. 

Tan afectuosos, con tanta necesidad de besos y abrazos que es imposible no dárselos. Bajamos del micro y se les cuelgan a todos los voluntarios. Obviamente que a los que conocen más tienen otra relación. Pero a los nuevos también les dan la bienvenida. 

 -¿Qué les dirías a otros jóvenes que quieren emprender?

Que no esperen ni un segundo más. Que se puede. Que nadie es tan fuerte como para cambiar todo sólo, ni nadie tan débil como para no poder hacer nada. Que la injusticia que sufre cualquier ser humano es una amenaza para toda la humanidad. Que no hay nada peor que la indiferencia.  Que no hay mejor causa en la vida que la de ayudar al prójimo. Que somos menos de los que se necesitan, pero somos más de los que se imaginan. Que cuenten conmigo, y con tantos otros que estamos para lo que se necesite. Que estén bien internamente antes de buscar hacer el bien a otros. Que emprendan con alegría y con pasión, que es la única forma de realizar cambios. Que nunca pierdan la humildad tampoco, ni se sientan súper importantes, ni generen dependencia de sus propias personas. Que trabajen en equipo, y que involucren a todos los que puedan. Que cuando quieran mejorar una realidad lo hagan desde la lógica de las personas con las que están trabajando, y escuchando siempre a los barrios, a la gente, en el campo, y no desde un escritorio.

Que tomen las decisiones ellos mismos de sus propias vidas. Que piensen que hacen y para que. Que sean cocientes de que un día estamos y otro día no. Y que en la fragilidad de la existencia va a trascender sobre cualquier otra cosa la capacidad de amar

 Y muchas, muchísimas cosas más, que a mi me llevo años entender, muchas que voy a seguir descubriendo porque recién empiezo en esto, y otras que a mi me decían pero que sólo entendí en el  hermoso camino de emprender, de ayudar, de comprometerse, de persistir, de soñar y de no bajar los brazos mientras haya un sólo ser humano sufriendo la más mínima injusticia.