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El intercambio ayuda a los jóvenes a transformarse en ciudadanos globales: Ann Glotzbach

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AnnAnn es curiosa por naturaleza. Su energía expansiva la llevó elegir Argentina como su lugar en el mundo. Puentes Abroad, su emprendimiento, es el resultado de su espíritu inquieto. Los invito a conocerla.

-¿Hace cuánto vivís en Argentina?
Vivo en Argentina hace seis años y medio.  Vine por primera vez en noviembre de 2008 cuando estuve haciendo un viaje de cuatro meses por América latina (Chile, Ecuador, Perú y Argentina).  Pensé que quizás me iba a quedar seis meses, pero sigo acá seis años después. Me considero  una porteña más!

-¿Qué fue lo que te motivó a vivir en nuestro país?
Después de recibirme en la Universidad de Princeton, trabajé en Nueva York con la Fundación Thomas J. Watson, coordinando su programa de becas para estudiantes universitarios.  Parte principal de este programa para estudiantes eran tres veranos de pasantías en organizaciones de Nueva York y en otros países.  Me encantó el rol de coordinadora del programa, armando las pasantías para los estudiantes y luego acompañándolos durante sus experiencias locales e internacionales, pero me di cuenta que yo quería estar en el lugar de los estudiantes.  Es decir, yo quería tener una experiencia profesional trabajando fuera de los EEUU.  Así que armé mi valija y empecé a viajar por América Latina para buscar dónde me quería mudar.

-¿Qué es lo que más te gusta de Buenos Aires?
Buenos Aires me cautivó desde el momento en que llegué.  Encuentro en ella una combinación de dos lugares más importantes para mí: Little Rock y Nueva York.  Mi familia es de Little Rock, la capital de Arkansas, estado ubicado en el sureste de los EEUU – una región conocida por su lento ritmo de vida y un enfoque importante en la familia y los amigos.  Asimismo, Nueva York, donde trabajé varios años, es conocida como la ciudad que nunca duerme porque siempre hay algo nuevo para hacer a cada hora del día, todos los días del año.  Para mí, Buenos Aires es la mejor mezcla de estas dos ciudades de mi alma; tiene el lento ritmo familiar de Little Rock y la vitalidad cultural y profesional de Nueva York.  Aquí se puede disfrutar de un asado de ocho horas un sábado por la tarde y luego ir a ver una ópera en el Teatro Colón esa misma noche!

buenosairessoccermatch-¿Cómo nace Puentes Abroad?
En cada paso profesional que he vivido, siempre he estado vinculada con la educación internacional, desde la coordinación de pasantías internacionales para la  Fundación Watson hasta la organización del programa de intercambio académico de Boston College en Buenos Aires.  También en cada lugar donde he trabajado, he armado un programa de voluntarios internacionales para traer estudiantes de otros países a Argentina para contribuir con la cooperación internacional.  A su vez, a través de mi experiencia abriendo la oficina argentina de una empresa social de reciclaje que se llama TerraCycle, entendí mejor cómo empezar una empresa social.  Por ello, a fines de 2013 tomé la decisión de armar mi propia empresa social dedicada a la educación internacional, y en marzo de 2014 lancé Puentes Abroad (www.puentesabroad.com).  La misión de Puentes Abroad es construir “puentes” para que los estudiantes internacionales puedan llegar a Argentina para tener experiencias de inmersión profesional y cultural en Buenos Aires.

-¿Qué encuentra en Argentina un estudiante que lo hace único en Latinoamérica?
Argentina tiene una mezcla súper interesante de la cultura latina y la cultura europea, dado su larga historia de inmigración de Europa, especialmente Francia, Italia y España.  Por eso, es una ciudad cosmopolita con personalidad única.  Al mismo tiempo, Buenos Aires es una ciudad muy fácil para vivir para extranjeros, en términos de adaptación y asimilación.  Los argentinos son muy amistosos y siempre listos para charlar de  política, la vida y el mundo, mientras comparten una picada y convidan algunas copas de Malbec.

-¿Por qué es tan importante para Puentes Abroad que estos jóvenes además de estudiar y conocer el país, desarrollen acciones de voluntariado?

Mi mentor, Alice Ilchman, me enseñó la importancia de armar programas que les ayuden a jóvenes convertirse en ciudadanos globales.  Ser ciudadano del mundo significa que traemos una perspectiva internacional a nuestras esferas de trabajo y de influencia.  Para poder verdaderamente obtener esta perspectiva, es importante ser participante activo en las comunidades de otros, además de en tu propia comunidad.  A través del voluntariado internacional, los estudiantes pueden aprender – fuera del aula tradicional – de los problemas sociales de otros lugares lejos de sus casas y de cómo juntos podemos seguir mejorando el mundo.

-¿Cuál es tu sueño?

Mi sueño es que todos los estudiantes tienen la oportunidad de hacer una práctica profesional o ser voluntario en otro país y que estas experiencias internacionales nos ayuden a trabajar juntos con una perspectiva global para construir un mundo mejor.

-¿Qué le dirías a un estudiante que está pensando en venir a Argentina?
Como dice Nike – Just Do It!  Argentina es un destino increíble para trabajar, estudiar, vivir y viajar y se lo súper recomendaría a alguien interesado en tener una experiencia viviendo en otro país.  Por supuesto, también diría que la mejor manera de experimentar Argentina es a través del programa de Puentes Abroad!

 

 

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Sabrina Landoni: “La violencia erosiona nuestra autonomía y potencialidades”

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A241¿Por qué decidiste estudiar Ciencia Política?

Desde siempre sentí un gran malestar por los escenarios de escasez,  injusticia e inequidad imperantes en nuestras sociedades, que conviven con realidades de inexplicable abundancia, al menos en términos éticos. Como abogacía me aburría, elegí estudiar Ciencia Política para comprender los por qué y las alternativas de transformación.

 Hace ya una década que invierto mi energía más vital en procesos de desarrollo inclusivo orientados a darles voz y visibilidad a aquellos grupos de nuestra ciudadanía que -por acción u omisión- tienen sus derechos básicos vulnerados.

 Este desafiante y ecléctico camino es, mucho más allá de lo profesional, una elección de vida, una necesidad de superar la infertilidad de la queja y estar en paz con ese mandato interno que te insta a no permanecer indiferente.  

¿Cómo comenzaste a vincularte con las cuestiones  relativas al empoderamiento femenino?

Es curioso como la vida te va dando señales de hacia dónde enfocar los esfuerzos pues, la realidad es que empecé a involucrarme con programas de empoderamiento hacia las mujeres casi casualmente o, mejor dicho, sin reparar en forma deliberada en que las personas con las que trabajaba padecían, además del desamparo de la pobreza y la falta de oportunidades, otros flagelos inherentes a su condición de género, como el secuestro, el acoso y las violencias en todas sus manifestaciones. Y fue así como también “me cayó la ficha” de que en este compromiso que abrazo tan fuertemente, estoy tratando de reparar historias dolorosas muy cercanas a mis afectos y en este sentido, por qué no, mi propia historia.  

¿Cuáles son los pendientes más importantes en esta temática en Argentina? cens4

Argentina ha hecho grandes avances en este sentido, en gran medida gracias a la presión y la valiente lucha liderada por el movimiento de mujeres durante décadas, sobre todo en materia de reconocimiento de derechos y la puesta en agenda de los mismos a través de campañas de sensibilización y concientización orientadas en su mayoría a interpelar a las mujeres a hablar como primer paso para salir del círculo de la violencia.

No obstante, hay muchísimo por hacer aún para que podamos garantizarles un óptimo pasaje por la “Ruta Crítica”, término al que hace referencia la Organización Panamericana de la Salud para ilustrar el camino iniciado por las mujeres desde que rompen el silencio y logran efectivamente vivir en un entorno más pleno y saludable.    

Al respecto tengo una visión optimista y crítica a la vez. En este sentido, entiendo que los procesos sociales y culturales requieren tiempo para instalarse con legitimidad, que a su vez cristalice en el andamiaje organizacional que brinde los servicios y acompañamiento necesarios para que los derechos reconocidos superen su fase declarativa y pasen a ser efectivos. Así las cosas, celebro el activismo y reconozco que hace falta seguir instalando el tema donde se pueda y cómo se pueda, pero claramente hay un desequilibrio entre este tipo de acciones y las necesidades que plantea la problemática, fundamentalmente en términos de acceso a justicia, protección efectiva de su integridad más allá del momento de la emergencia, y alternativas de integración socio-laboral, dado que muchísimas de estas mujeres tienen que crearse un nuevo plan de vida. Este desfasaje vigente en la actualidad provoca la re victimización de miles de ellas, tiñendo nuestros esfuerzos de sinsabores que evocan el trabajo de Sísifo empujando su roca, que siempre vuelve a caer por la pendiente en el momento de alcanzar la cima, pues es imposible calzarla en un lugar estable. 

¿Cuáles son tus desafíos en torno a la problemática de la violencia contra la mujer?

 bocetoproducto (2)Mi desafío, entonces, está focalizado en tratar de hacer la diferencia en aquellos baches del circuito para hacerlo más virtuoso, tanto desde la perspectiva más estructural, como desde las microhistorias reales de mujeres y familias que ayudamos a transformar, escuchando, articulando recursos, poniendo el cuerpo. Para ello, el sector privado es un actor indispensable para sumar en términos de prevención, educación y oportunidades laborales, desde una perspectiva en la que ganamos todos.

Desde CORTALA, un programa que estamos implementando en el Laboratorio de Prácticas e Investigaciones Sociales (LAPIS), hemos dado algunos pasos auspiciosos en este sentido, a través de la articulación comprometida de los actores clave de la sociedad (sector público, empresas, ciudadanía y organizaciones con fines sociales) con una propuesta clara de trabajo en pos de un objetivo común: ampliar la capacidad de la comunidad para tender puentes y redes de apoyo a las mujeres que padecen relaciones de abuso, siendo protagonistas en este camino de visibilizar y atender las necesidades que plantea la problemática con decisión política y empatía social.

Por otro lado, al convocar a este nicho del sector privado (centros de belleza y estética) a sumarse al programa con un rol concreto (servir de nexo entre sus clientas y los recursos de apoyo existentes), estamos habilitando espacios de reflexión en personas no particularmente interesadas en formarse en esta temática, generando andamiajes de gran valor en la deconstrucción de preconceptos de género y machismo, muy arraigados aún en los ámbitos simbólicos y sociales.

En el mediano plazo, ya creados estos vínculos, queremos subir la apuesta liderando y guiando al sector privado en la incorporación de mayores niveles de equidad en sus negocios, en el marco de las políticas públicas y legislación vigente tanto en el ámbito nacional como internacional.

¿Cómo crees que puede contribuirse desde lo cotidiano a la equidad de género? 

El género es una categoría relacional que busca explicar una construcción de un tipo de diferencia entre los seres humanos. Esta construcción, de carácter histórico, social, cultural, hace referencia a un conjunto de prácticas, representaciones, normas y valores que cada sociedad construye para moldear la identidad de hombres y mujeres y el tipo de relación que existe entre ambos, la cual -en la mayoría de las sociedades- está caracterizada por la subordinación de la mujer al varón, por la supremacía de lo masculino sobre lo femenino. Así, cuando hablamos de inequidad, estamos poniendo el foco en la necesidad de superar esta cosmovisión, no a favor de las “mujeres” -como surge en muchas ocasiones en debates informales-, sino en pos del bienestar colectivo.     

El derecho a nuestra integridad (física y psicológica) es un derecho humano elemental. Sin embargo, la violencia contra las mujeres es una de las prácticas delictivas más extendidas e impunes, que afecta a 1 de cada 3 mujeres en todo el mundo, y se cobra la vida de al menos 1 mujer cada 30 horas en la Argentina; una muerte absolutamente evitable, consecuencia directa de las agresiones de un miembro varón de su entorno familiar, es decir, producto de la instancia más extrema de la violencia basada en la desigualdad de género, que es el femicidio.

La violencia, por otra parte, si no te mata físicamente, anula drásticamente tu capacidad de generar deseos, vínculos y amor hacia los demás y hacia una misma. El sin sentido y la subestimación acerca de las posibilidades de nuestras vidas que suelen generar las situaciones de opresión e inequidad, erosiona fuertemente nuestra autonomía y potencialidades como seres humanos, ciudadanas, trabajadoras, madres, hijas, amigas. En este sentido, la promoción de la equidad y el fin de las violencias, es una condición indispensable para el desarrollo pleno de nuestras sociedades. Quiero decir, no se trata sólo de hacer lo que corresponde, sino de tomar conciencia de que el problema existe y erradicarlo es lo mejor para todas y todos.

Desde lo personal, es una experiencia hermosa acompañar a una mujer a redescubrirse, a saber lo que puede dar, no desde el lugar de víctima, sino como protagonista de su propio desarrollo, aportando desde cada singularidad a un destino de mayor plenitud para toda la sociedad.

 

Cuando el alma se encuentra con un plan de negocios: The Art of Giving

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head-rightEn The Art of Giving, Bronfman y Salomon abordan el mundo de las donaciones en Estados Unidos con buenas recomendaciones sobre cómo establecer un plan de negocios para mejorar el desarrollo de fondos de una organización social.

Comparto con ustedes un interesante distingo de tipos de donantes:

  • El no donante: 30% del público americano. Considera que hace lo suficiente al pagar sus impuestos.
  • El donante pasivo: es aquel que manda un cheque o dona por medio de Internet pero no está comprometido con la causa.
  • El donante reacio: es el que desconfía que su dinero llegue efectivamente a la causa. Tiene múltiples razones para no dar dinero, entre ellos suele mencionar: los salarios de los ejecutivos de la organización; el costo administrativo, el tipo de servicio que la organización brinda y su visión  sobre la filantropía “sólo se trata de ego”. Son personas que buscan garantías todo el tiempo.
  • El donante social: es aquel que entiende a la filantropia como parte de su vida social. Es mantenerse en un mismo grupo. Sobre todo es una cuestión de pertenencia.
  • El donante casual: la donación puede ser sustancial pero no hay estrategia o compromiso detrás de la misma. Se basa en un gusto o conveniencia momentánea.
  • El donante auto-promocionado: lo utiliza como parte de su estrategia personal para crecer.  No por esto tiene que ser malo pero está centrado en aquello que la organización puede darle.
  • El donante estratégico: al contrario del auto-promocionado, la causa está puesta en primer lugar. Toma tiempo para reclutar a otros.
  • El emprendedor social: es quien crea la organización. No contribuye sólo con dinero. Dona tiempo, energía, creatividad, pasión, conexiones. Todo lo que sea necesario para generar el cambio. La organización es su “hijo”, su creación; puede caerse en una mentalidad individualista en donde nadie salvo el creador sepa qué es lo que la organización  necesita.

Algunas consideraciones sobre los donantes:

  • Suelen creer que su visión para los negocios puede traducirse directamente al mundo social.
  • Generalmente los emprendedores de negocios piensan en que están enteramente preparados para ser emprendedores sociales. Hay varias razones por las que no. La primera: no conocer el mundo social.
  • Una de las reglas principales con los donantes es no darles sorpresas. Es importante establecer cuáles son las intenciones y las obligaciones que se adquirirán. La palabra es el lazo más importante con el donante.
  • Muchas organizaciones tratan a sus donantes como ATM (cajeros automáticos) sólo los contactan cuando necesitan dinero. Los donantes no son tarjetas de débito.
  • Está estudiado que los donantes que no honran sus compromisos son aproximadamente el 3% en el mundo de las organizaciones sociales.

Interesante camino para seguir conociendo más a los donantes y pensar cómo construimos junto con ellos círculos virtuosos que mejoren la sociedad.

María Medrano: YO NO FUI, la escritura de la propia historia

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Maria MedranoMaría es escritora, se define como tímida. Es pequeña, pero cuando habla, su sonrisa se extiende y parece tener alas. Si, justamente alas. Esa libertad interior con la que cada una de las integrantes de YO NO FUI reconstruye su identidad.

Escritora, poeta, buscadora incansable. María es convocada en el año 2002 para dar un taller de poesía en la Unidad Número 3 de la Cárcel de Ezeiza. Ella, a partir de su trabajo en el juzgado penal económico conocía el ámbito, lo que descubrió fue el vínculo.

Hoy, YO NO FUI es el nombre de una organización social. Pero primero sirvió como título de una compilación de poesías generadas por las mujeres que asistían al taller. Ese nombre implica la resistencia a la sensación que todas tienen una vez que ingresan al espacio carcelario: “fuiste”, tu tiempo se detuvo.

A través del taller, estas mujeres intentan recuperar la palabra, su propia voz y espacio. La reconstrucción de su propia identidad.

De las 59 mil personas presas en Argentina, sólo 2,800 son mujeres. Las destinatarias de YO NO FUI son generalmente cabeza de familia, tienen 3 o 4 hijos y mientras se encuentran en prisión siguen siendo el sostén de sus familiares. El delito más común por el que han sido penadas es la comercialización de droga en un 80%.

Diez años después de ese primer taller, YO NO FUI es una organización social que trabaja en proyectos artísticos y productivos en las cárceles de mujeres de Ezeiza y, afuera, una vez que las mujeres han recuperado la libertad. Este constituye un rasgo distintivo de la organización, dado que muchas otras lo hacen trabajando exclusivamente con uno u otro público.

YoNoFui_equipo-300x225En ese tránsito entre la vida “dentro” y “fuera” de los muros de la prisión, ha generado un proyecto colectivo, que apoyado en espacios de creación artística y de capacitación en oficios, y desde una concepción crítica hacia las relaciones de poder y desigualdad estructural existentes, busca la transformación social y la creación de nuevas formas de vinculación y construcción solidaria.

YO NO FUI cuenta hoy con un emprendimiento productivo cuya ventana es una tienda online http://tienda.yonofui.org.ar/ . Lo producido permite difundir el trabajo de la organización y que sus integrantes puedan tener una salida laboral.

Las alas hoy son enormes, no tienen techo. Sus sueños y la energía de María tampoco.

 

 

 

Contra viento y marea. Hasta erradicar la desnutrición. Fernando Mönckeberg Barros

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51z43EW3H0L._AA258_PIkin4,BottomRight,-48,22_AA280_SH20_OU30_Esta apasionante biografía del médico chileno Fernando Mönckeberg relata ágilmente una vida llena de desafíos y superación.

Este médico pediatra chileno tiene hoy 87 años y una vida dedicada a pensar en cómo se puede alcanzar la igualdad de oportunidades. Fernando ha descubierto el momento exacto en el que es necesario comenzar a incidir: en el vientre materno.

Cada ser humano tiene en su ADN el potencial genético, la igualdad de oportunidades radica en expresar ese potencial. Este despliegue depende del lugar donde se nace, de la alimentación, de la estructura familiar, del equilibrio emocional del grupo familiar, entre otros.

Fernando, hace más de 50 años identifica que la consolidación de la red neuronal se va perfeccionando por la suma de experiencias cognitivas-visuales, auditivas, táctiles y motoras- y las no cognitivas – emocionales, verbales y sociales que el niño recibe constantemente durante los primeros períodos de vida. De este modo, el programa genético más la adecuada nutrición va estructurando la arquitectura cerebral que, luego, necesita de estímulos medioambientales para organizar la funcionalidad a nivel neuronal.
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Desde los años 60, Fernando dedica su vida a desarrollar el potencial genético de los chilenos haciendo foco en que la diferencia fundamental entre los países desarrollados y aquellos en vías de desarrollo es su capital humano.

Este recurso humano en los países no desarrollados no alcanza su potencial. Fernando destaca la necesidad de lograr un abordaje holístico llamado sociogénico-biológico que intenta cubrir el desarrollo social y biológico del ser humano reforzando su salud, su educación y su medio ambiente. Sumándole a esto una infraestructura científico tecnológica capaz de innovar para competir.

Gracias al desarrollo de su programa de intervención tomado como política pública Chile logró reducir sus índices de mortalidad infantil de cien por cada mil nacidos vivos en 1973 a diez por cada mil nacidos vivos en 1990. En 1973 el 65% de los niños chilenos menores de 5 años padecían algún grado de desnutrición, en 1990 se descendió al 2%. La inversión en salud primaria, nutrición, educación y saneamiento ambiental entre 1970 y 2000 alcanzó el equivalente a 23 mil millones de dólares.

Además del INTA (Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos) como centro de investigación y diseño de política pública, crea CONIN (Corporación para la Nutrición Infantil).

En los primeros quince años CONIN logró recuperar a ochenta y cinco mil desnutridos. Hoy, a partir de la mejora de la situación nutricional, la organización está focada en recibir y tratar a lactantes con enfermedades crónicas complejas como enfermedades genéticas.

Fernando es ejemplo de convicción y trabajo. Durante todos estos años ha demostrado la necesidad de vincular el mundo científico y social con la generación de políticas públicas transformadas en líneas programáticas de gobierno.

Argentina tiene un discípulo de Mönckeberg al que muchos admiramos, el mendocino Abel Albino. Ambos demuestran que día a día el mundo puede cambiar.

Orillas Rosario: Por más equidad

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El año pasado entrevisté a Carolina Roldán, joven líder social rosarina, para la sección “Ellas en Acción”. En enero de este año, la Revista OHLALÁ en su página solidaria resalta en trabajo de Orillas Rosario llevado adelante por Carolina y un grupo impresionante de jóvenes en el Barrio República de la Sexta. Me alegra esta difusión! Invito a conocer su facebook http://www.facebook.com/orillas y a sumarse como voluntario.Foto Orillas

La mirada puesta en los niños, PETISOS.

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Menuda, inquieta, alegre…Elena es igual a los chicos de la Patagonia con y por los que trabaja. Psicóloga de profesión, mexicana de nacimiento y mamá de Santiago, Elena llegó a Bariloche siguiendo un amor y se enamoró del lugar y de su gente. No de ese Bariloche que todos conocemos, sino del que muchos no quieren ver….aquel que pasa necesidades y donde las desigualdades son cosa de todos los días.
En ese lugar Elena descubrió a otros que junto a ella pensaban y soñaban con un futuro mejor para los chicos, primero los del basural pero luego muchos más!

Y así nace PETISOS http://www.petisos.org.ar, una organización de la sociedad civil que aporta al efectivo cumplimiento de los derechos de niños, niñas y adolescentes a quienes reconoce como personas plenas de derechos y no como objetos de protección.

PETISOS es hoy una organización referente en la erradicación del trabajo infantil que desarrolla actividades a través de distintos programas que invitan a los niños a transformarse en protagonistas de sus vidas. Acción por los Derechos; Delitos contra la Infancia; Participación protagónica de la infancia; Articulación y Redes; y Medición de impacto, son los 5 ejes en los que dividen su trabajo. Alrededor de los mismos diseñan y planifican, en conjunto con los destinatarios de las actividades, distintos proyectos destinados a fortalecer las capacidades de los niños, niñas y sus familias.

PETISOS ha crecido a lo largo de los años y ahora cuenta con una sede en Buenos Aires, aquí avanzan con el proyecto de orquesta juvenil para chicos entre 7 y 16 años en alianza con el Centro Cultural Osvaldo Miranda y el músico Hugo Lobo, líder de la banda Dancing Mood.

La organización tiene una mirada amplia e inclusiva que permite que no sólo los niños, niñas y adolescentes sean parte de este proyecto sino que también incorporan a los padres y madres como eslabón fundamental para producir un cambio positivo.

Con la mirada puesta en el futuro PETISOS trabaja desde el presente fortaleciendo la integridad de los niños, concienciándolos sobre sus derechos y animándolos a transformar día a día la realidad.