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Antenas por los Niños: el dispositivo que ayuda a compartir secretos que duelen

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AntenasAntenas por los Niños (http://www.antenasporlosninos.org/)  es una asociación civil creada por un grupo de psicólogos mexicanos especialistas en niños y adolescentes que trabaja por la salud mental  en México.

El proyecto Antenas se desarrolla en un cuarto de terapia monitoreado por un circuito cerrado de televisión en donde se encuentran el niño y un personaje virtual llamado” Antenas”.  El grupo creador de este dispositivo se centró en pensar qué pasaba si los niños pudieran confesarle sus traumas a un muñeco con el que se identificaran, sin la necesidad de tener que intermediar con un terapeuta.

Antenas es una criatura del espacio animada, no sabe nada acerca del planeta Tierra, no entiende la construcción nuclear sobre la familia ni del concepto de amistad, por lo que el niño o niña debe explicarle lo que significan estas personas en su vida, de esta manera aquellos niños que son víctimas de cualquier tipo de violencia pueden expresar sus sentimientos sobre estas situaciones.

El software es manejado por un terapeuta desde otra habitación. De este modo el niño se siente en total confianza dado que están a solas y Antenas nunca lo va a juzgar.

Este dispositivo terapéutico se lleva a cabo en hospitales, albergues, centros comunitarios, cualquier lugar donde los niños guarden “secretos que duelen”.

Esta asociación considera que es la terapia ideal dado que:

-Resulta un método eficaz para que el niño exprese sus sentimientos, miedos y angustias sin temor a represalias.

-Resulta un auxiliar para transmitir información al niño y a sus padres.

-Es un gran apoyo en terapia pre operatoria, post operatoria, rehabilitación e intervención en crisis.

Desde hace 5 años, este Antenas por los Niños ha asistido a 2.000 niños de 3 a 14 años en distintas dependencias de México.

 

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Contra viento y marea. Hasta erradicar la desnutrición. Fernando Mönckeberg Barros

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51z43EW3H0L._AA258_PIkin4,BottomRight,-48,22_AA280_SH20_OU30_Esta apasionante biografía del médico chileno Fernando Mönckeberg relata ágilmente una vida llena de desafíos y superación.

Este médico pediatra chileno tiene hoy 87 años y una vida dedicada a pensar en cómo se puede alcanzar la igualdad de oportunidades. Fernando ha descubierto el momento exacto en el que es necesario comenzar a incidir: en el vientre materno.

Cada ser humano tiene en su ADN el potencial genético, la igualdad de oportunidades radica en expresar ese potencial. Este despliegue depende del lugar donde se nace, de la alimentación, de la estructura familiar, del equilibrio emocional del grupo familiar, entre otros.

Fernando, hace más de 50 años identifica que la consolidación de la red neuronal se va perfeccionando por la suma de experiencias cognitivas-visuales, auditivas, táctiles y motoras- y las no cognitivas – emocionales, verbales y sociales que el niño recibe constantemente durante los primeros períodos de vida. De este modo, el programa genético más la adecuada nutrición va estructurando la arquitectura cerebral que, luego, necesita de estímulos medioambientales para organizar la funcionalidad a nivel neuronal.
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Desde los años 60, Fernando dedica su vida a desarrollar el potencial genético de los chilenos haciendo foco en que la diferencia fundamental entre los países desarrollados y aquellos en vías de desarrollo es su capital humano.

Este recurso humano en los países no desarrollados no alcanza su potencial. Fernando destaca la necesidad de lograr un abordaje holístico llamado sociogénico-biológico que intenta cubrir el desarrollo social y biológico del ser humano reforzando su salud, su educación y su medio ambiente. Sumándole a esto una infraestructura científico tecnológica capaz de innovar para competir.

Gracias al desarrollo de su programa de intervención tomado como política pública Chile logró reducir sus índices de mortalidad infantil de cien por cada mil nacidos vivos en 1973 a diez por cada mil nacidos vivos en 1990. En 1973 el 65% de los niños chilenos menores de 5 años padecían algún grado de desnutrición, en 1990 se descendió al 2%. La inversión en salud primaria, nutrición, educación y saneamiento ambiental entre 1970 y 2000 alcanzó el equivalente a 23 mil millones de dólares.

Además del INTA (Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos) como centro de investigación y diseño de política pública, crea CONIN (Corporación para la Nutrición Infantil).

En los primeros quince años CONIN logró recuperar a ochenta y cinco mil desnutridos. Hoy, a partir de la mejora de la situación nutricional, la organización está focada en recibir y tratar a lactantes con enfermedades crónicas complejas como enfermedades genéticas.

Fernando es ejemplo de convicción y trabajo. Durante todos estos años ha demostrado la necesidad de vincular el mundo científico y social con la generación de políticas públicas transformadas en líneas programáticas de gobierno.

Argentina tiene un discípulo de Mönckeberg al que muchos admiramos, el mendocino Abel Albino. Ambos demuestran que día a día el mundo puede cambiar.

Sol González Sañudo: “Desde Demos buscamos fortalecer el lugar de los jóvenes como ciudadanos”

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Sol transmite una energía expansiva. Su mirada está puesta en generar espacios de participación y co-construcción ciudadana para que los jóvenes se adueñen del espacio público.

Desde este año afronta el desafío de dirigir Sumando Argentina  (http://www.sumando.org.ar) , organización que surgió a partir del crecimiento del programa educativo Demos, Construyendo una Ciudadanía Responsable. Este programa se creó en 2001 y fue una respuesta de un grupo de jóvenes estudiantes universitarios ante la crisis de representación política y las manifestaciones de desafección ciudadana de aquel momento.

El programa está orientado a jóvenes de entre 16 y 18 años o que se encuentran cursando los últimos dos años de la escuela secundaria. Se implementa desde el año 2002 en escuelas públicas y privadas, laicas y religiosas, principalmente de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, pero también se han realizado experiencias en Provincia de Buenos Aires, Santa Fe, Neuquén, Chubut, Córdoba, Salta y Misiones.

En estos 10 años de trabajo han participado de la experiencia más de 17.000 jóvenes de edades comprendidas entre los 18 y 19 años. “Demos, Construyendo una Ciudadanía Responsable”, es un programa de educación no formal que invita a que los jóvenes se involucren en lo público, puedan comprometerse y participar activa y responsablemente.

Compartimos algunas reflexiones de Sol sobre los jóvenes y su participación en Demos:

-Cuales son las mayores preocupaciones que vierten los jóvenes en torno a la cosa publica en las capacitaciones de Demos?

Es interesante cómo algunos advierten, en el primer encuentro, que “no saben nada de política” e, incluso, que no les interesa. Pero los jóvenes tienen una actitud increíble para observar desde un costado e ir aproximándose a los temas propuestos y, finalmente, proponer temas de debate. Entonces, cuando se genera un cierto espacio de intimidad, en el sentido de que pueden advertir que quienes están implementando la actividad no los están juzgando y se comparten inquietudes, los jóvenes comienzan a abrir sus percepciones. Las afirmaciones del tipo “los políticos son todos corruptos”, “para qué votar” se van desmembrando y comienzan a construir cuestionamientos más complejos. Se apartan de los binomios simplistas buenos-malos y pasan de pensar las relaciones políticas unidireccionales a percibir la multiplicidad de actores y observar que ellos son parte de la comunidad y no pueden quedar fuera, porque no están fuera de ella.

La principal preocupación compartida de los jóvenes es la educación, sin importar si asisten a escuelas públicas o privadas. El tema los atraviesa a todos. Comparten preocupaciones sobre el estado de las escuelas y sobre la educación de calidad. También les preocupan las problemáticas de salud, el embarazo adolescente, por ejemplo. En cuanto al medio ambiente, es una generación mucho más conciente y tienen incorporado estos debates mucho más que hace 5 años atrás. Pero también surge bastante la preocupación sobre los valores, la convivencia entre generaciones, la discriminación y pensar que a los políticos no les importa nada de lo que realmente le preocupa a la gente porque no la conocen.

-Se sienten escuchados? Cómo se sienten vistos por la sociedad?

La percepción sobre sentirse escuchados varía bastante según el clima que exista en las escuelas y los vínculos con diversos docentes, y, claramente, con sus familias. Es interesante observar que aquellos más confiados en que son escuchados, son aquellos que participan en algún espacio partidario. Pero cuando les hacemos esta pregunta, suelen decir que no son entendidos y repiten la frase de que “ellos son el futuro”. Y, entonces, nosotros les preguntamos si acaso ellos no son jóvenes del presente. Sólo esta referencia cambia la perspectiva del debate y al reconocerse como sujetos jóvenes hoy se abre un mundo de acciones posibles.

 -Cuál es la experiencia más fuerte que te tocó atravesar junto a Demos?

La actividad apunta a trabajar sobre la responsabilidad en la acción y el impacto positivo de nuestras decisiones en la comunidad, anclado en la idea de que la participación y la toma de conciencia generan diferencias en el transcurrir de los hechos. En este marco, la experiencia más fuerte que tuve fue una actividad en una escuela pública en la Ciudad de Buenos Aires. Los jóvenes estaban en 5º año, pero la mayoría desfasados en la edad, es decir, rondaban los 20 años. En el debate final, comenzaron a hacer apreciaciones muy interesantes sobre los actores institucionales, cómo veían a la policía y el modo en que ésta los abordaba en el barrio y en la calle. Me dijeron: “todo muy lindo con la democracia, pero sabés, a nosotros y a nuestros amigos la policía nos lleva y nos caga a palos en la comisaría”. Incluso, hacían reflexiones de lo más interesantes sobre la justicia y la validez o no de la “justicia por mano propia”. Y uno me dijo, “¿Sabés? Yo tuve un chumbo en la mano y si quisiera podría salir a robar, conozco, se cómo se manejan, pero elijo no hacerlo. Yo llegué a 5º año y me doy cuenta que otros no”. Otro contestó, “me acabo de dar cuenta que cada vez que me pongo un forro y no dejo embarazada a mi novia estoy tomando decisiones sobre mi vida, sobre lo que quiero. Antes de la experiencia no lo veía así”. Es imposible transcribir el clima de esa experiencia, la recuerdo como lindísima, pero fue determinante para alejarme unos años del Programa Demos y trabajar más sobre necesidades básicas y recorrer el país. La experiencia me permitió verme a mí, reconocerme de dónde vengo y pensarme en la sociedad. Cuando volví a SUMANDO, lo hice convencida de que la construcción de una sociedad mejor tiene que ver con la multiplicidad de actores buscando respuestas a múltiples problemas y que, siempre, el primer paso es poder ubicarnos y pensarnos como parte de la comunidad, con toda su complejidad.

Definitivamente, Sol suma experiencia, aprendizaje, trabajo compartido, y una mirada esperanzadora sobre los jóvenes de Argentina.

 

Incidencia en políticas públicas, el gran desafío de las organizaciones sociales

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Las organizaciones ciudadanas se encuentran hoy en día frente a la necesidad creciente de transformarse en actores con capacidad para incidir en las políticas públicas del sector donde se desarrollen.

Esta necesidad se basa en poder expresar sus ideas, en mostrar sus modelos y en lograr que la voz de los destinatarios sea incluida dentro de las prácticas de programas y proyectos a nivel gubernamental.

A partir de la identificación de una problemática concreta y el desarrollo de un modelo probado y de calidad, las organizaciones se enfrentan al perfeccionamiento permanentemente su abordaje contrastándolo con las necesidades concretas y cambiantes de las poblaciones con las que trabajan.  Estos modelos llevan en su ADN una visión de largo plazo que es una característica esencial para pensar en generar acciones de incidencia.

Estos actores sociales necesitan también mostrar datos concretos e información sobre el campo en el que se desarrollan para transformarse en referentes creíbles y confiables. Es fundamental también poder mostrar el beneficio que las acciones desarrolladas generan en la sociedad y las que podrían generar si fueran tomadas como política pública.

Otra arista fundamental es el rol que las organizaciones cumplen promoviendo la participación para la efectiva aplicación de las leyes, facilitando el acceso a la información y alentando a los ciudadanos a defender el cumplimiento de sus derechos.

Para generar incidencia e influir en las decisiones en también clave poder pensar permanentemente en el mapa de actores organizacional, con quién debo aliarme y para qué.

Al interior de la organización es central generar trabajo en equipo y co-responsabilidad en la ejecución del modelo.

Poder estar abiertos a la interacción y al intercambio con el contexto internacional permite enriquecer el modelo, mejorar el proceso de incidencia o lograr credibilidad a partir de tener más reconocimiento.

El camino es largo, es complejo. Lo importante es que la mayoría de las organizaciones hoy lo identifican como una necesidad básica para lograr una verdadera transformación social.

Mercedes Assorati y su trabajo en contra de la Trata de Personas: “Nadie puede consentir su propia explotación, los derechos humanos son inalienables”.

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Mercedes trabaja incansablemente para combatir la esclavitud moderna: la Trata de Personas en Argentina. Para ello fundó Esclavitud Cero (http://esclavitudcero.wordpress.com) organización que busca la diminución de la Trata de Personas y el restablecimiento pleno de los derechos de las personas tratadas en Argentina y en la región, desde una perspectiva de derechos humanos y entendiendo que hay una responsabilidad solidaria tanto del Estado como de la Sociedad Civil.

El tema de la Trata de Personas es absolutamente invisible en nuestro país, los datos son alarmantes y nos llevan a pensar en qué podemos hacer como ciudadanos para combatir este flagelo que sólo podrá resolverse a partir de un cambio cultural y una toma de conciencia individual.

Algunos datos para compartir:

• El valor de un esclavo en el siglo XIX era de USD 40.000, en 2010 en valor era de USD 500.

• Cada año 13 millones de personas son víctimas de la Trata.

• Las personas sometidas a la Trata tienen una expectativa de vida muy corta (promedio de 3 a 6 años de vida en aquellas que son sometidas sexualmente).

• La Trata de Personas implica un movimiento anual de USD32 millones.

• En Europa la Trata es el primer delito del crimen organizado por recaudación ilegal.

• La red Asiática es la más extendida y afecta a 9,4 millones de personas.

• La red de Latinoamérica y el Caribe es la segunda más extensa del mundo. Afecta a 2,5 millones de personas.

Mercedes está convencida que el problema es cultural e implica falta de valores. Su trabajo se centra en la atención a las victimas, la creación de un tejido social fuerte junto con otras organizaciones de la sociedad civil y la incidencia en políticas públicas.

 

El ADN de los Emprendedores Sociales

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Los emprendedores sociales no conciben la posibilidad de cambio si no es a escala. Esto tiene base en su ADN, que los impulsa a desarrollar soluciones innovadoras que puedan atacar los principales problemas sociales pensando globalmente y comenzando por una acción local.

Para que este cambio sea escalable debe ser sistémico. Ese es el ADN que define a un emprendedor social: su pensamiento sistémico.

Sólo a partir de visiones interdisciplinarias e intersectoriales podemos pensar en generar escala a largo plazo, de tal forma que las visiones particulares se enriquezcan a partir de las de otros. Pensar sistémicamente implica una mayor apertura teniendo como objetivo el largo plazo y la sustentabilidad del cambio social que se quiere lograr.   En este camino, los emprendedores sociales tienen que operar sobre distintas dimensiones que conllevan diferentes desafíos:

Trabajar en terreno e incidir en políticas públicas. La mayoría de las organizaciones sociales que generan un gran impacto social advierten que necesitan incluir la incidencia en políticas públicas para lograr una verdadera transformación social.  .

El combinar trabajo de campo concreto con incidencia en políticas públicas otorga legitimidad a la organización como un actor relevante y necesario. El desafío entonces es lograr ser parte del diseño de la política pública. Es esencial conseguir la distancia suficiente con el sector público para ser respetado como actor, generando una relación de confianza e igualdad que rompa el sistema clientelar.  .

Trabajar junto con las empresas para dejar la visión filantrópica tradicional y pasar a pensar conjuntamente en la inversión social de largo plazo, creando relaciones de paridad.  .

Si pensamos en el cambio a escala, es necesario inspirar a otros. Desde Ashoka trabajamos para generar un ecosistema emprendedor que involucre a empresas, gobierno, medios de comunicación, universidades, hombres de negocios, jóvenes y la ciudadanía en general. Sumar a nuevos miembros a la causa; trabajar inspirando a nuevas personas con la misión de aumentar el área de influencia.   A su vez, generar redes de organizaciones, compartir información y tender puentes de colaboración es otra forma de sumar escalabilidad.   Para lograr este cambio a escala los emprendedores también necesitan estar atentos a desafíos internos. Uno de ellos es la flexibilidad a los cambios como forma de responder a una realidad cambiante. Adaptándose al contexto y pensando en maneras innovadoras de responder a las problemáticas.   La comunicación es otro gran desafío. La escala hace necesario comenzar a transitar por sistemas más sofisticados de comunicación para llegar a nuevos públicos.   Los emprendedores sociales también tienen que ser conscientes de la solidez de sus modelos y ser flexibles para poder demostrar una alta capacidad de trabajo con otros, sin por esto resignar la esencia. Es fundamental que piensen en la necesidad de una construcción colectiva vinculada con otros actores sociales, políticos y económicos.   La transformación social sólo se logra a escala. Requiere entonces visión de largo plazo, abordajes integrales, agendas multisectoriales e innovación permanente.

http://www.lanacion.com.ar/1310382-el-adn-de-los-emprendedores-sociales