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Sabrina Landoni: “La violencia erosiona nuestra autonomía y potencialidades”

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A241¿Por qué decidiste estudiar Ciencia Política?

Desde siempre sentí un gran malestar por los escenarios de escasez,  injusticia e inequidad imperantes en nuestras sociedades, que conviven con realidades de inexplicable abundancia, al menos en términos éticos. Como abogacía me aburría, elegí estudiar Ciencia Política para comprender los por qué y las alternativas de transformación.

 Hace ya una década que invierto mi energía más vital en procesos de desarrollo inclusivo orientados a darles voz y visibilidad a aquellos grupos de nuestra ciudadanía que -por acción u omisión- tienen sus derechos básicos vulnerados.

 Este desafiante y ecléctico camino es, mucho más allá de lo profesional, una elección de vida, una necesidad de superar la infertilidad de la queja y estar en paz con ese mandato interno que te insta a no permanecer indiferente.  

¿Cómo comenzaste a vincularte con las cuestiones  relativas al empoderamiento femenino?

Es curioso como la vida te va dando señales de hacia dónde enfocar los esfuerzos pues, la realidad es que empecé a involucrarme con programas de empoderamiento hacia las mujeres casi casualmente o, mejor dicho, sin reparar en forma deliberada en que las personas con las que trabajaba padecían, además del desamparo de la pobreza y la falta de oportunidades, otros flagelos inherentes a su condición de género, como el secuestro, el acoso y las violencias en todas sus manifestaciones. Y fue así como también “me cayó la ficha” de que en este compromiso que abrazo tan fuertemente, estoy tratando de reparar historias dolorosas muy cercanas a mis afectos y en este sentido, por qué no, mi propia historia.  

¿Cuáles son los pendientes más importantes en esta temática en Argentina? cens4

Argentina ha hecho grandes avances en este sentido, en gran medida gracias a la presión y la valiente lucha liderada por el movimiento de mujeres durante décadas, sobre todo en materia de reconocimiento de derechos y la puesta en agenda de los mismos a través de campañas de sensibilización y concientización orientadas en su mayoría a interpelar a las mujeres a hablar como primer paso para salir del círculo de la violencia.

No obstante, hay muchísimo por hacer aún para que podamos garantizarles un óptimo pasaje por la “Ruta Crítica”, término al que hace referencia la Organización Panamericana de la Salud para ilustrar el camino iniciado por las mujeres desde que rompen el silencio y logran efectivamente vivir en un entorno más pleno y saludable.    

Al respecto tengo una visión optimista y crítica a la vez. En este sentido, entiendo que los procesos sociales y culturales requieren tiempo para instalarse con legitimidad, que a su vez cristalice en el andamiaje organizacional que brinde los servicios y acompañamiento necesarios para que los derechos reconocidos superen su fase declarativa y pasen a ser efectivos. Así las cosas, celebro el activismo y reconozco que hace falta seguir instalando el tema donde se pueda y cómo se pueda, pero claramente hay un desequilibrio entre este tipo de acciones y las necesidades que plantea la problemática, fundamentalmente en términos de acceso a justicia, protección efectiva de su integridad más allá del momento de la emergencia, y alternativas de integración socio-laboral, dado que muchísimas de estas mujeres tienen que crearse un nuevo plan de vida. Este desfasaje vigente en la actualidad provoca la re victimización de miles de ellas, tiñendo nuestros esfuerzos de sinsabores que evocan el trabajo de Sísifo empujando su roca, que siempre vuelve a caer por la pendiente en el momento de alcanzar la cima, pues es imposible calzarla en un lugar estable. 

¿Cuáles son tus desafíos en torno a la problemática de la violencia contra la mujer?

 bocetoproducto (2)Mi desafío, entonces, está focalizado en tratar de hacer la diferencia en aquellos baches del circuito para hacerlo más virtuoso, tanto desde la perspectiva más estructural, como desde las microhistorias reales de mujeres y familias que ayudamos a transformar, escuchando, articulando recursos, poniendo el cuerpo. Para ello, el sector privado es un actor indispensable para sumar en términos de prevención, educación y oportunidades laborales, desde una perspectiva en la que ganamos todos.

Desde CORTALA, un programa que estamos implementando en el Laboratorio de Prácticas e Investigaciones Sociales (LAPIS), hemos dado algunos pasos auspiciosos en este sentido, a través de la articulación comprometida de los actores clave de la sociedad (sector público, empresas, ciudadanía y organizaciones con fines sociales) con una propuesta clara de trabajo en pos de un objetivo común: ampliar la capacidad de la comunidad para tender puentes y redes de apoyo a las mujeres que padecen relaciones de abuso, siendo protagonistas en este camino de visibilizar y atender las necesidades que plantea la problemática con decisión política y empatía social.

Por otro lado, al convocar a este nicho del sector privado (centros de belleza y estética) a sumarse al programa con un rol concreto (servir de nexo entre sus clientas y los recursos de apoyo existentes), estamos habilitando espacios de reflexión en personas no particularmente interesadas en formarse en esta temática, generando andamiajes de gran valor en la deconstrucción de preconceptos de género y machismo, muy arraigados aún en los ámbitos simbólicos y sociales.

En el mediano plazo, ya creados estos vínculos, queremos subir la apuesta liderando y guiando al sector privado en la incorporación de mayores niveles de equidad en sus negocios, en el marco de las políticas públicas y legislación vigente tanto en el ámbito nacional como internacional.

¿Cómo crees que puede contribuirse desde lo cotidiano a la equidad de género? 

El género es una categoría relacional que busca explicar una construcción de un tipo de diferencia entre los seres humanos. Esta construcción, de carácter histórico, social, cultural, hace referencia a un conjunto de prácticas, representaciones, normas y valores que cada sociedad construye para moldear la identidad de hombres y mujeres y el tipo de relación que existe entre ambos, la cual -en la mayoría de las sociedades- está caracterizada por la subordinación de la mujer al varón, por la supremacía de lo masculino sobre lo femenino. Así, cuando hablamos de inequidad, estamos poniendo el foco en la necesidad de superar esta cosmovisión, no a favor de las “mujeres” -como surge en muchas ocasiones en debates informales-, sino en pos del bienestar colectivo.     

El derecho a nuestra integridad (física y psicológica) es un derecho humano elemental. Sin embargo, la violencia contra las mujeres es una de las prácticas delictivas más extendidas e impunes, que afecta a 1 de cada 3 mujeres en todo el mundo, y se cobra la vida de al menos 1 mujer cada 30 horas en la Argentina; una muerte absolutamente evitable, consecuencia directa de las agresiones de un miembro varón de su entorno familiar, es decir, producto de la instancia más extrema de la violencia basada en la desigualdad de género, que es el femicidio.

La violencia, por otra parte, si no te mata físicamente, anula drásticamente tu capacidad de generar deseos, vínculos y amor hacia los demás y hacia una misma. El sin sentido y la subestimación acerca de las posibilidades de nuestras vidas que suelen generar las situaciones de opresión e inequidad, erosiona fuertemente nuestra autonomía y potencialidades como seres humanos, ciudadanas, trabajadoras, madres, hijas, amigas. En este sentido, la promoción de la equidad y el fin de las violencias, es una condición indispensable para el desarrollo pleno de nuestras sociedades. Quiero decir, no se trata sólo de hacer lo que corresponde, sino de tomar conciencia de que el problema existe y erradicarlo es lo mejor para todas y todos.

Desde lo personal, es una experiencia hermosa acompañar a una mujer a redescubrirse, a saber lo que puede dar, no desde el lugar de víctima, sino como protagonista de su propio desarrollo, aportando desde cada singularidad a un destino de mayor plenitud para toda la sociedad.

 

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Antenas por los Niños: el dispositivo que ayuda a compartir secretos que duelen

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AntenasAntenas por los Niños (http://www.antenasporlosninos.org/)  es una asociación civil creada por un grupo de psicólogos mexicanos especialistas en niños y adolescentes que trabaja por la salud mental  en México.

El proyecto Antenas se desarrolla en un cuarto de terapia monitoreado por un circuito cerrado de televisión en donde se encuentran el niño y un personaje virtual llamado” Antenas”.  El grupo creador de este dispositivo se centró en pensar qué pasaba si los niños pudieran confesarle sus traumas a un muñeco con el que se identificaran, sin la necesidad de tener que intermediar con un terapeuta.

Antenas es una criatura del espacio animada, no sabe nada acerca del planeta Tierra, no entiende la construcción nuclear sobre la familia ni del concepto de amistad, por lo que el niño o niña debe explicarle lo que significan estas personas en su vida, de esta manera aquellos niños que son víctimas de cualquier tipo de violencia pueden expresar sus sentimientos sobre estas situaciones.

El software es manejado por un terapeuta desde otra habitación. De este modo el niño se siente en total confianza dado que están a solas y Antenas nunca lo va a juzgar.

Este dispositivo terapéutico se lleva a cabo en hospitales, albergues, centros comunitarios, cualquier lugar donde los niños guarden “secretos que duelen”.

Esta asociación considera que es la terapia ideal dado que:

-Resulta un método eficaz para que el niño exprese sus sentimientos, miedos y angustias sin temor a represalias.

-Resulta un auxiliar para transmitir información al niño y a sus padres.

-Es un gran apoyo en terapia pre operatoria, post operatoria, rehabilitación e intervención en crisis.

Desde hace 5 años, este Antenas por los Niños ha asistido a 2.000 niños de 3 a 14 años en distintas dependencias de México.

 

25 de noviembre: Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer

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imagesEn 1999 Naciones Unidas declara el 25 de noviembre como el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer por propuesta de República Dominicana. Este tipo de violencia parece estar naturalizada en nuestros tiempos. A diario se vive y respira desde lo verbal a lo físico y psicológico.

En Argentina, una mujer muere cada 35 horas por violencia de género. Desde 2009 existe la Ley 26.485 que condena la violencia y discriminación contra la mujer en todas sus formas. Dentro del ciclo de la violencia pueden reconocerse 3 etapas: La primera es la etapa de acumulación de tensión: insultos, reproches, escenas de celos y control, burlas. La segunda etapa es el estallido de la violencia y agresión física. La tercera etapa es la del arrepentimiento, las expresiones de perdón, promesas de cambios, regalos y “tranquilidad”. Este ciclo es repetitivo, progresivo y de difícil salida, ya que muchas veces la mujer se encuentra amenazada, aislada o emocionalmente anulada debido a la violencia sistemática a la que está expuesta y no puede pedir ayuda. El Ministerio de Desarrollo Social de la Ciudad de Buenos Aires acaba de lanzar un spot de concientizacion que recomiendo ver y difundir: http://www.youtube.com/watch?v=CAPemDgXPTM

Muchas organizaciones sociales en el mundo trabajan arduamente para visibilizar esta problemática, asistir a las víctimas y acompañarlas en la reconstrucción de sus vidas. Me gustaría compartir con ustedes el trabajo de “Casa Abierta María Pueblohttps://www.facebook.com/pages/Casa-Mar%C3%ADa-Pueblo-Por-la-Ig%C3%BCaldad-de-Derechos-entre-los-G%C3%A9neros/118056351537988, una organización platense que trabaja desde hace 20 años en la problemática de la violencia familiar.
Darío Witt es fundador de Casa Abierta María Pueblo. Desde allí trabaja con distintos actores sociales para empoderar a las mujeres violentadas generándoles mayor autoestima, para que tomen conciencia de sus derechos, las capacita para tomar sus propias decisiones, y las alienta para buscar alternativas laborales que les permitan autosustentarse y rearmar sus vidas. Casa Abierta Maria Pueblo realiza también un fuerte trabajo de educación para la erradicación de la cultura machista que sostiene y justifica las conductas de abuso. La organización sustenta un refugio con domicilio reservado que funciona como hogar de transito para mujeres y niños víctimas de la violencia familiar.
Su incansable tarea ha influido en la redacción de la ley que introdujo la penalización de la violencia desde el noviazgo y su trabajo es tomado como modelo para el establecimiento de refugios y abordajes integrales en relación a la temática.

La violencia contra las mujeres es violencia contra la familia, los niños se transforman en víctimas al que el Estado tiene que asistir y acompañar. Los invito a compartir un video de Save the Children International sobre este tópico: https://www.youtube.com/watch?v=WbnxzVW6ngo

Cada uno de nosotros puede hacer la diferencia para disminuir este flagelo. Revisemos nuestras conductas, nuestras omisiones y lo que transmitimos como agentes de cambio.

Las mujeres del caribe saben lo que quieren y cómo lograrlo: Gisela Redondo

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Geli es intensa y profunda, estas dos características se transmiten en su mirada y su sonrisa. Hace 3 años dejó Argentina, ahora vive en República Dominicana. Su pasión y su energía la llevan a transformar espacios y co crear nuevos escenarios. El Caribe le sienta bien! Los invito a recorrerlo a tavés de Geli:

-Hace cuánto que vivís en el Caribe? Por qué lo elegiste y qué es lo que más te gusta de Santo Domingo?

Hace ya 3 años entre el Caribe Colombiano y Republica Dominicana. En Colombia viví en Cartagena, ¨la costa¨ como la llaman  los colombianos, junto con Barranquilla y otras ciudades. Ese fue mi primera experiencia viviendo en el Caribe. Básicamente me fui a estudiar cooperación internacional, en una búsqueda de desarrollo profesional. La sorpresa es que encontré, junto al desarrollo profesional y a los nuevos aprendizajes,  mucho más a nivel personal, de ese desarrollo que te cambia la mirada del mundo y el lugar en el que estás parado para aportar algo o, no aportar nada y bajar los brazos.

Luego a finales del año 2010, me toco hacer la pasantía del Master en Santo Domingo, Republica Dominica. En principio eran 3 meses de pasantía, se convirtieron en 4 meses y… 2 semanas antes de irme, me hicieron una oferta laboral muy interesante. Me fui a Argentina en diciembre y en enero de 2011 estaba nuevamente en Santo Domingo, comenzando mi trabajo en un organismo internacional en temas de gobernabilidad, transparencia y sociedad civil.

Más que Santo Domingo tengo muy claro lo que me gusta de Republica Dominicana. Santo Domingo, como muchas capitales, muestra una parte muy acotada de lo que es el país en su totalidad. Lo que más me gusta de este país es la alegría de vivir que muestran todos los dominicanos, tengo un amigo español que dice que acá, no paras nunca de ser joven!! y algo de eso es lo que me fascina. La gente, de cualquier condición social, de cualquier rincón de la isla, de cualquier edad, siempre esta alegre, más allá de los problemas que pueda tener. En su ritmo caribeño donde todo es  ¨ahorita¨, saben encontrar su equilibrio en la salsa, la bachata y el merengue, todo lo que este mal o todo lo que hace problema, parece no existir cuando están disfrutando.

Me gustan muchas cosas más, me gusta que sigan existiendo los vendedores ambulantes, que venden plátano, aguacate, mango, a los gritos a toda hora del día! me gusta que haya muchas cosas por hacer y que la gente, todavía, a pesar de todo, tenga ganas de hacer cosas por su país.

República Dominicana by Gisela Redondo

-Cómo definirías a la mujer del caribe? Que características tiene?

La mujer del caribe es una MUJERONA: cría a los chicos, trabaja, esta siempre impecable, baila, limpia, cocina, camina seduciendo hasta a las paredes! Y cuidan lo suyo como leonas. Van al salón (peluquería) todo el tiempo a alisarse el cabello, ya que tener el pelo rizado, que rememora los orígenes negros; esta socialmente mal visto.

Es interesante saber que implícitamente son las que dirigen todo, porque para afuera, o culturalmente, el machismo es muy fuerte y pareciera que todo es gracias a los hombres y por los hombres. Al principio, en Cartagena y también aquí, me costaba entender el juego de roles entre hombres y mujeres, tan diferente al nuestro o al europeo, entendía que eran sumisas, que dependían, que no tomaban decisiones. Bueno, no es así. Ellas saben lo que quieren y saben cómo lograrlo. De todas maneras  esto implica negociaciones implícitas con los hombres que hacen que pierdan mucho y que todavía, algunas,  lo pasen muy mal…

– Cuáles son las mayores problemáticas a las que se enfrentan?

En países como Republica Dominicana, hay clases sociales bien diferenciadas, y eso produce mayor desigualdad en cuanto a las posibilidades. Los dominicanos que pueden estudiar afuera, se van, algunos vuelven y otros no, con esto quiero decir que la posibilidad de una mejor educación también le da a la mujer más independencia y  la gran mayoría no puede acceder ni a una, ni a la otra. La falta de educación y de acceso trae aparejados varios problemas: la violencia de género y la violencia domestica y feminicidio es muy fuerte, la mortalidad materna, los salarios….

En cuanto a la mortalidad materna, una de las preocupaciones es que a pesar de que el país tiene un 97% de partos institucionales, (en centros médicos) está situado entre las naciones del continente con mayor mortalidad materna. Y lo más preocupante de esta situación es que más del 85% de las muertes podrían ser evitadas.

 Si miramos los salarios, al comparar hombres y mujeres de la misma edad y con el mismo nivel educativo, las mujeres ganan un 17% menos.

Por otra parte también existe discriminación para todas aquellas personas que tengan color de piel más oscuro de la media, sean hombres o mujeres,  mucho más para los que son de nacionalidad haitiana.

Volviendo a las causas, según el acceso a la información que tengan las mujeres (hay grandes diferencias de acceso según la clase social) y  según los niveles de educación, hay cosas que ellas entienden como normales, como que siempre fueron así. Si bien hay avances en los últimos años, y esto de a poco va cambiando,  el orden cultural aún mantiene y refuerza los roles tradicionales en hombres y mujeres; que se manifiesta en las relaciones de pareja, de familia, o de trabajo.  Esta situación se traduce en barreras importantes para el avance de la mujer dominicana.

-Que hacen gobiernos, organizaciones y empresas para solucionar estas problemáticas?

Hay leyes contra la violencia intrafamiliar, leyes que establecen casas de acogida y refugio, ley sobre trata de personas,  (estas leyes no brillan por su cumplimiento …), hay una Ministerio de la Mujer, existe la comisión nacional de mortalidad materna, se desarrollo un Plan Nacional de Equidad de Género,  un plan de la Comisión Nacional para la Lucha y la Erradicación de la Violencia Intrafamiliar (CONAPLUVI), etc.  

Por otra parte hay  organizaciones de la sociedad civil que trabajan en estos temas.  Organizaciones como Progressio, MUDE, con las que me toco trabajar,  junto a la Federación Dominicana de Municipios, están tratando de generar un cambio a nivel local, desde los ayuntamientos (Municipios) para incluir de manera real a las mujeres a nivel de decisiones y políticas de inclusión de género.

Lo importante en este escenario es que se hacen muchas cosas y se ha logrado que el tema de la violencia contra la mujer esté  en la agenda pública, que en países como este, ya es bastante. Claro está que queda mucho por hacer pero se está en el camino.

-Podrías compartir una breve historia de alguna mujer que admires en el país?

Es un grupo de mujeres, que conocí el primer año en Republica Dominicana. Están a cargo de un Hogar de niñas y jóvenes en situación de vulnerabilidad, algunas de ellas sin familia. Algunas mujeres de este grupo son misioneras, otras no.  Están a cargo de mujercitas de entre 6 y 16 años y le ponen el alma y el cuerpo a su educación integral, a través de un programa que incluye la educación tradicional, talleres laborales, educación sobre sus derechos, etc.  Esta obra comenzó gracias a María Victoria de la Cruz (Doña Chucha) en otra provincia dominicana, con la finalidad de cuidar gratuitamente a los hijos de las madres muy pobres que trabajaban y no tenían donde dejarlos, desde 1946 se mudo a Santo Domingo, Dona Chucha murió a los 108 años, en 1967, en ese momento se hicieron cargo las misioneras parroquiales que yo conocí. Es un placer verlas trabajar pero sobre todo, es muy alentador su optimismo frente a las situaciones tristes y a veces desesperantes que reciben. Creo que lo mejor que hacen por esas niñas y jóvenes es llenarlas de amor, mucho amor. Merecen todo mi respeto y admiración.

República Dominicana by Gisela Redondo

-Cuál es tu sueño para República Dominicana?

Espero que Republica Dominicana tenga una sociedad civil más comprometida, que no espere, sino que se involucre y que aprendan a querer estar más en su país, que a irse. Que entiendan el rol de la veeduría ciudadana para impactar en la generación y aplicación de políticas públicas que beneficien a todos. También espero que comprendan que deben reclamar por servicios públicos de calidad, no encontrar soluciones individuales a problemas colectivos; que pidan por más transparencia en la gestión del gasto público y que hagan valer su derecho al acceso a la información, para así estar incluidos. Espero que los jóvenes y mujeres puedan comprometerse activamente en este tipo de acciones, así muchas cosas estarían resueltas.  Básicamente mi sueño seria ver a los dominicanos quedándose en su país, porque lograron hacer de esta parte de la isla, un mejor  lugar para vivir.

 

Empatía: la habilidad de entender al otro

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En el siglo XXI la empatía está empezando a ser reconocida como una habilidad esencial para el desarrollo de cualquier persona.

Esta habilidad ayuda a las personas a desarrollarse mejor a partir del entendimiento del pensamiento y los sentimientos de los otros.

En Canadá, Mary Gordon implementa desde 1996 un programa centrado en desarrollar la empatía para disminuir la violencia, la marginalidad, la agresión y el bullying. Raíces de Empatía (Roots of Empathy http://www.rootsofempathy.org/) trabaja para reducir los niveles de agresión entre los chicos a partir del crecimiento y desarrollo de competencias sociales y emocionales.

El programa tiene como centro un bebé, que acompañado de su padre o madre se transforma en “maestro” dentro del aula. Durante un año el mismo bebé visita mensualmente el aula y los instructores de Raíces de Empatía guían a los niños para entender la relación entre el bebé y su padre/madre, sus reacciones y emociones.

En este modelo el bebé es catalizador, ayudando a los niños a identificar y entender sus propios sentimientos y los sentimientos de los otros.

El programa ha demostrado una disminución significativa del bullying y la violencia entre los niños. Desde el jardín de infantes hasta el octavo grado trabajan también en la inclusión social y en la construcción de una cultura de cuidado del otro.

Mary Gordon destaca que a través de este programa la escuela no sólo mide lo que los chicos aprenden sino también se ocupa de estimularlos para entender qué sienten y sueñan.

http://www.youtube.com/watch?feature=player_detailpage&v=AkS_1sVnz58

“No hablemos de feminismo, hablemos de igualdad de derechos”: Analía Yoma

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Analía  es periodista. Tiene 35 años y es riojana. La conocí en el Programa de Mentoreo Social de Voces Vitales Argentina (http://www.vocesvitales.com.ar/). Compartimos una mañana, me impresionó su trabajo, la profundidad de su mirada y el compromiso con encontrar un lugar de igualdad para la mujer en su provincia.

Comparto con ustedes algunas reflexiones de Analía:

-Por qué elegiste ser periodista?

Estaba en 4º año de la secundaria y teníamos un bachillerato con orientación en comunicación social. Ahí descubrí que me gustaba redactar y que tenía una pasión con el periodismo pero siempre ligado a la agenda social, a lo colectivo. Soñaba con ser periodista gráfica, escribir en un diario. Hice un año de abogacía pero apenas pasaron un meses, me di cuenta que lo mío estaba en otras aulas donde se hablaba de periodismo. Es increíble pensar que siendo tan tímida haya sido bailarina y hoy mi profesión pase por el periodismo y la docencia. Dos profesiones donde se puede aprender todo el tiempo, a escribir no se termina de aprender nunca y con la enseñanza pasa lo mismo. En cambio, la coherencia intelectual hay que tratar de sostenerla siempre, aún en los contextos más adversos. La profesión es un compromiso de vida que hay asumirlo como tal con pasión y con gusto; y haber determinado mi vocación en forma temprana no ha sido una cuestión menor.

 -Por qué decidiste dedicarte a cuestiones de género?

Me llamaron para integrar una organización de la sociedad civil pero para trabajar en el equipo legislativo por mi experiencia como periodista legislativa. Después trabajé en proyecto que se llama banco de datos sobre candidatos electorales.

En ese trayecto apareció la posibilidad de traer a La Rioja a Mariana Carbajal, Paola Bergallo, Mariana Morelli a disertar. Asumí ese compromiso junto a un equipo de trabajo para armar la organización de visitas. Ahí descubrí género y empecé a trabajar sobre la temática porque era nueva para nuestra organización y necesitábamos capacitación. Desde la dirección Ejecutiva confiaron en mi perfil y este año decidieron que podía estar al frente de un equipo nuevo dentro de AIRE que era el de Género. Siempre tuve en claro el ejercicio de mis derechos, sólo tenía que sumar aspectos teóricos.

-Cuál es tu trabajo como coordinadora de género de la asociación civil AIRE?

En el equipo somos cinco integrantes: cuatro mujeres y un varón. Tengo dos cosas en claro para este trabajo y para la vida profesional en general: creo en los trabajos en equipo y en la formación permanente. Bajo esas dos premisas trabajamos y aunque este trabajo no es remunerado lo asumimos con un gran compromiso y dedicación. Por ahora estamos trabajando con el Observatorio de Sentencias que implementa ELA; spots sobre la ley de Erradicación de Violencia contra las Mujeres, y fundamentalmente estudiamos. Queremos avanzar sobre programas de formación y capacitación.

-Cuáles son los desafíos que enfrenta la temática de género en tu provincia?

Demasiados y a corto y largo plazo. Podemos tener la mejor legislación, pero si no se sabe aplicar es letra muerta. En este sentido, es necesario analizar distintas variables: La Rioja es una provincia marcada por las construcciones machistas que incluye a hombres y mujeres;  por el otro lado que el trabajo sobre la igualdad de derechos de varones y mujeres representa en los hechos una política de Estado. Entonces, seguimos actuando sobre las consecuencias en caso de violencias y no existe una red de contención posterior que puede incluir a los organismos del Estado y a las organizaciones del tercer sector. Y por otro lado no hay una conciencia clara sobre el lugar que debe tener la mujer dentro de los organismos de poder. La construcción sobre el poder es machista. Por ejemplo: no hay mujeres en el Tribunal Superior de Justicia o una mujer nunca ocupo la presidencia de la Comisión de Presupuesto y Hacienda. Son detalles que en la sumatoria marcan una construcción cultural e histórica. Es necesario cambiar la perspectiva y terminar con la banalidad que se pretende otorgarle al feminismo que no es nada más y nada menos que igualdad de derechos.

No significa esto desmerecer los logros que han logrado pero ahora hay que estar capacitado para empoderar a las mujeres.

-Qué actores deberían estar involucrados en la solución de las problemáticas de género?

Todos los actores sociales son importantes pero claramente el Estado es el primer responsable porque es sus manos esta la toma de decisiones y debe generar la ingeniería para articular y generar los espacios para la igualdad de derechos y una democracia más igualitaria. Puede otorgar los mecanismos y las herramientas para empezar a trabajar en esta nueva perspectiva que abarca desde el lenguaje en temas de género hasta la aplicación de las nuevas regulaciones. Por ejemplo en nuestra provincia, existe una ley de creación del Fuero del Menor y la Familia y nunca se puso en marcha.

Siendo periodista, cuál es el rol de los medios?

Los medios tienen un rol determinante porque es en este lugar donde aparecen a menudo los estereotipos sobre las mujeres. Y una de las maneras de trabajar es a través del lenguaje para no ejercer violencia simbólica. La muerte de mujeres no debe aparecer en los policiales, por ejemplo. Y algunos siguen publicando avisos de casas de masajes y en realidad es prostitución encubierta.

Cuál es tu sueño?

Que pregunta…sigo soñando con ser una gran periodista pero ahora aprendí que una puede apostar mucho a la profesión pero ello no significa relegar un lugar: el de mujer y creo que, aunque los mandatos no me apuran, uno de los sueños es ser mamá. Un sueño más: trabajar en proyectos colectivos para la transformación social, un gran sueño que requiere un trabajo de hormiga.