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El intercambio ayuda a los jóvenes a transformarse en ciudadanos globales: Ann Glotzbach

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AnnAnn es curiosa por naturaleza. Su energía expansiva la llevó elegir Argentina como su lugar en el mundo. Puentes Abroad, su emprendimiento, es el resultado de su espíritu inquieto. Los invito a conocerla.

-¿Hace cuánto vivís en Argentina?
Vivo en Argentina hace seis años y medio.  Vine por primera vez en noviembre de 2008 cuando estuve haciendo un viaje de cuatro meses por América latina (Chile, Ecuador, Perú y Argentina).  Pensé que quizás me iba a quedar seis meses, pero sigo acá seis años después. Me considero  una porteña más!

-¿Qué fue lo que te motivó a vivir en nuestro país?
Después de recibirme en la Universidad de Princeton, trabajé en Nueva York con la Fundación Thomas J. Watson, coordinando su programa de becas para estudiantes universitarios.  Parte principal de este programa para estudiantes eran tres veranos de pasantías en organizaciones de Nueva York y en otros países.  Me encantó el rol de coordinadora del programa, armando las pasantías para los estudiantes y luego acompañándolos durante sus experiencias locales e internacionales, pero me di cuenta que yo quería estar en el lugar de los estudiantes.  Es decir, yo quería tener una experiencia profesional trabajando fuera de los EEUU.  Así que armé mi valija y empecé a viajar por América Latina para buscar dónde me quería mudar.

-¿Qué es lo que más te gusta de Buenos Aires?
Buenos Aires me cautivó desde el momento en que llegué.  Encuentro en ella una combinación de dos lugares más importantes para mí: Little Rock y Nueva York.  Mi familia es de Little Rock, la capital de Arkansas, estado ubicado en el sureste de los EEUU – una región conocida por su lento ritmo de vida y un enfoque importante en la familia y los amigos.  Asimismo, Nueva York, donde trabajé varios años, es conocida como la ciudad que nunca duerme porque siempre hay algo nuevo para hacer a cada hora del día, todos los días del año.  Para mí, Buenos Aires es la mejor mezcla de estas dos ciudades de mi alma; tiene el lento ritmo familiar de Little Rock y la vitalidad cultural y profesional de Nueva York.  Aquí se puede disfrutar de un asado de ocho horas un sábado por la tarde y luego ir a ver una ópera en el Teatro Colón esa misma noche!

buenosairessoccermatch-¿Cómo nace Puentes Abroad?
En cada paso profesional que he vivido, siempre he estado vinculada con la educación internacional, desde la coordinación de pasantías internacionales para la  Fundación Watson hasta la organización del programa de intercambio académico de Boston College en Buenos Aires.  También en cada lugar donde he trabajado, he armado un programa de voluntarios internacionales para traer estudiantes de otros países a Argentina para contribuir con la cooperación internacional.  A su vez, a través de mi experiencia abriendo la oficina argentina de una empresa social de reciclaje que se llama TerraCycle, entendí mejor cómo empezar una empresa social.  Por ello, a fines de 2013 tomé la decisión de armar mi propia empresa social dedicada a la educación internacional, y en marzo de 2014 lancé Puentes Abroad (www.puentesabroad.com).  La misión de Puentes Abroad es construir “puentes” para que los estudiantes internacionales puedan llegar a Argentina para tener experiencias de inmersión profesional y cultural en Buenos Aires.

-¿Qué encuentra en Argentina un estudiante que lo hace único en Latinoamérica?
Argentina tiene una mezcla súper interesante de la cultura latina y la cultura europea, dado su larga historia de inmigración de Europa, especialmente Francia, Italia y España.  Por eso, es una ciudad cosmopolita con personalidad única.  Al mismo tiempo, Buenos Aires es una ciudad muy fácil para vivir para extranjeros, en términos de adaptación y asimilación.  Los argentinos son muy amistosos y siempre listos para charlar de  política, la vida y el mundo, mientras comparten una picada y convidan algunas copas de Malbec.

-¿Por qué es tan importante para Puentes Abroad que estos jóvenes además de estudiar y conocer el país, desarrollen acciones de voluntariado?

Mi mentor, Alice Ilchman, me enseñó la importancia de armar programas que les ayuden a jóvenes convertirse en ciudadanos globales.  Ser ciudadano del mundo significa que traemos una perspectiva internacional a nuestras esferas de trabajo y de influencia.  Para poder verdaderamente obtener esta perspectiva, es importante ser participante activo en las comunidades de otros, además de en tu propia comunidad.  A través del voluntariado internacional, los estudiantes pueden aprender – fuera del aula tradicional – de los problemas sociales de otros lugares lejos de sus casas y de cómo juntos podemos seguir mejorando el mundo.

-¿Cuál es tu sueño?

Mi sueño es que todos los estudiantes tienen la oportunidad de hacer una práctica profesional o ser voluntario en otro país y que estas experiencias internacionales nos ayuden a trabajar juntos con una perspectiva global para construir un mundo mejor.

-¿Qué le dirías a un estudiante que está pensando en venir a Argentina?
Como dice Nike – Just Do It!  Argentina es un destino increíble para trabajar, estudiar, vivir y viajar y se lo súper recomendaría a alguien interesado en tener una experiencia viviendo en otro país.  Por supuesto, también diría que la mejor manera de experimentar Argentina es a través del programa de Puentes Abroad!

 

 

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Orillas Rosario: Por más equidad

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El año pasado entrevisté a Carolina Roldán, joven líder social rosarina, para la sección “Ellas en Acción”. En enero de este año, la Revista OHLALÁ en su página solidaria resalta en trabajo de Orillas Rosario llevado adelante por Carolina y un grupo impresionante de jóvenes en el Barrio República de la Sexta. Me alegra esta difusión! Invito a conocer su facebook http://www.facebook.com/orillas y a sumarse como voluntario.Foto Orillas

Los adultos mayores en el centro de la escena

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CEPRAM http://www.cepram.org.ar, es una organización social cordobesa que valoriza y rescata a los adultos mayores, devolviéndoles un rol protagónico.
El Centro de Promoción del Adulto Mayor promueve el bienestar psicológico y social de las personas mayores y sus condiciones de ciudadanía; generando oportunidades educativas, personales, sociales, de recreación y esparcimiento para personas mayores de 50 años.IMG_1021-e1372306639610
Dentro de los múltiples programas y actividades con los que cuenta, me gustaría detenerme en dos:
El ACOMPAÑAMIENTO TELEFÓNICO A MAYORES (ATM): es un programa de prevención de la depresión de mayores desarrollado por CEPRAM desde el año 2003. A través del acompañamiento telefónico brindan contención a personas mayores en crisis, soledad o depresión. El programa es atendido por 40 voluntarios, también mayores, que han sido capacitados en primeros auxilios psicológicos y se encuentran coordinados a su vez por psicólogos. LA ATM atiende de lunes a viernes de 10 a 13 y de 16 a 19hs en el 0351-411-6949 y para otras provincias a través del 0800-333-0304.
CICERONES, CÓRDOBA NARRADA POR SUS MAYORES: es un encuentro inter-generacional donde, los grandes, cual Cicerones llevan de la mano a los niños, cual Herederos, a conocer, querer y valorar el patrimonio histórico y cultural de Córdoba. Y al mismo tiempo, lo pequeños descubren en los grandes, personas valiosas y ejemplares, de quienes se puede seguir aprendiendo.
La participación de los niños de 5 a 12 años se concreta a través de sus escuelas, tanto públicas como privadas. Para ello, CEPRAM estableció alianzas con las áreas de Educación de la Municipalidad y de la Provincia de Córdoba, como así también con instituciones privadas laicas y confesionales.
Con la intención de llegar también a sus hogares, CEPRAM publicó el libro: “Doña Cicerona y Olayón. El Cabildo, la Plaza y la Catedral”. La obra relata en forma de cuento la historia de estos sitios patrimoniales y fue escrito e ilustrado por Oscar Salas. Los ejemplares se obsequian a los chicos al final del recorrido y también se venden en el CEPRAM y en librerías del centro de Córdoba.
La mirada puesta sobre lo posible y lo positivo, devuelve a cada una de las personas que se acerca a CEPRAM una actitud distinta sobre la vida y enseña a los que se encuentran en el inicio todo lo que pueden aprender de ellos.

“Nos interesa despertar en las nuevas generaciones el pensamiento crítico”: Carolina Roldán

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IMG_2591-OrillasCarolina es alegre y decidida. Con 26 años espera muy pronto recibirse de arquitecta. Vive en Rosario, y además de vivir allí piensa permanentemente en como transformar la ciudad en un lugar más inclusivo.

Comparto con ustedes la mirada de una líder social rosarina:

¿Con qué soñabas cuándo eras chica?

Cuando era chica creo que nunca tuve un sueño muy grande. Siempre quise ser feliz, estar con mi familia y amigos, y que ellos estén bien. Hacía muchas actividades (natación, piano, inglés, danza, patín), entonces también quería que me vaya bien en lo que hacía.

Todas las cosas que fui haciendo iban surgiendo en el momento, fui descubriendo lo que me gustaba hacer de esa manera…

¿Como surge tu interés de trabajar con y por otros? ¿Tuviste influencia de tus padres en este sentido?

El interés de trabajar con y por otros lo tengo desde hace mucho tiempo, desde chica. Empecé a desarrollar actividades cuando iba a la Asociación Cristiana de Jóvenes, YMCA, entrenaba ahí y allí participé de un curso de líderes. Los líderes son voluntarios que participan y ayudan en las distintas actividades y deportes que se realizan en YMCA. Luego participé de un  encuentro de líderes de las distintas YMCA en Porto Alegre, Brasil,  y pude ver, compartir y experimentar distintas realidades.

Otras de las cosas que despertó mi interés fue mi familia. Mi papá trabaja en el Banco de Santa Fé, participa de la gremial interna, lo vi defender los derechos de los trabajadores del Banco durante mucho tiempo. Mi mamá nunca participó de ningún emprendimiento social pero viéndola trabajar y esforzarse aprendí muchas cosas. Mi tío es político, fue concejal un período en la ciudad. Y mis abuelos tenían un centro de jubilados en el cual organizaban viajes, cenas y otras actividades para adultos mayores.

Observarlos y convivir con ellos me hizo dar cuenta que el interés estaba dentro de mí.

 

-¿Cómo comienza “Orillas”? ¿Cuál es el trabajo que realizan?octubre-viajebsas-Orillas

ORILLAS ( https://www.facebook.com/orillas)  surge en 2009; junto con otros jóvenes decidimos crear una agrupación para modificar la realidad, decidimos no quedarnos de brazos cruzados.

Conversamos con la gente del barrio en el que actualmente trabajamos (está ubicado a una cuadra de la ciudad universitaria), creímos que era el mejor lugar porque todos asistíamos a la facultad ahí y nos quedaba cerca. Siempre supimos que estábamos asumiendo un compromiso de por vida.

Ahí empezamos, lo primero que hicimos fue hacer un festejo del día del niño para conocer a todos los nenes. Ya teníamos pensado dar talleres (siempre pensamos que la educación es la base del cambio). Como éramos sólo 6 trabajando organizamos una campaña para conseguir más voluntarios.

 Actualmente, después de 3 años y con mucho esfuerzo, somos 25 personas trabajando y  contamos con tres proyectos: Los Talleres Diarios que realizamos en el barrio (Arte, Inglés, Apoyo Escolar), El Laboratorio Móvil (proyecto de divulgación científica y pensamiento crítico) y el Padrinazgo que es un programa destinado a niños de familias de escasos recursos económicos con el fin de proveerles oportunidades educativas.

-¿Cómo surge y de qué trata el Laboratorio Móvil?

El Laboratorio Móvil surge después de haber dado en una escuela un Taller de Ciencias. Ahí nos dimos cuenta que a través de la ciencia podíamos enseñar diferentes cosas. En ese momento se nos ocurrió realizar este taller en todas las escuelas de Rosario, por eso el nombre del Laboratorio Móvil.

Es un Programa muy especial para nosotros. A través de muestras científicas experimentales en espacios públicos y en escuelas, se busca despertar y estimular en las nuevas generaciones el pensamiento crítico y la inquietud por preguntar e investigar por qué el mundo es como es.

Tres actividades distintas dentro del proyecto se complementan para este fin:julio-labmovil

1)  Visitas a escuelas con talleres científicos intensivos. Estos talleres significan experiencias científicas guiadas que llevan al aprendizaje del método científico a través de hipótesis contrastables, observaciones controladas, diseños experimentales y reformulaciones críticas. Para poder darle continuidad al proyecto dentro de cada institución se otorga una guía para docentes.

2)  Exposiciones con experimentos llamativos en espacios públicos para captar la atención de un espectro más amplio de la sociedad civil.

3Creación de plataformas web tipo foro o blog para la discusión y formulación de preguntas y respuestas científicas por parte de los chicos que participaron de las clases y exposiciones con el objetivo de formar parte de una red de discusión crítica de diseños experimentales o problemas científicos.

-¿Con qué soñas ahora?

Ahora creo que sigo teniendo el mismo sueño que tenía antes: ser feliz, contar siempre con mi familia y amigos, en un futuro más lejano tener mi propia familia y ahora se agrega el sueño de poder cambiar la sociedad, el mundo que vivimos, para que sea mejor. Para que todas las personas puedan vivir bien, tener igualdad de oportunidades y también puedan ser felices. Quiero poder compartir lo que tengo y poder dejar una enseñanza o recuerdo en las personas (a las que actualmente ayudo y también a las que comparten todos los días conmigo).

-¿Cuál es para vos el rol de los jóvenes para transformar la sociedad?

Los jóvenes cumplen un rol muy importante a la hora de transformar la sociedad. Tenemos más esperanzas, deseos, fuerza, energía, ideas y creemos en algunas cosas que algunos más grandes ya dejaron de creer.  Actualmente hay muchos jóvenes trabajando y si se pudieran sumar todos los pequeños logros de cada uno de nosotros en el futuro creo que algo habremos transformado.

Por eso nosotros desde ORILLAS seguimos trabajando todos juntos, tratando de superar distintos contratiempos que van surgiendo, porque estamos convencidos que esta es la manera para poder cambiar algo. Esfuerzo, trabajo, dedicación y compromiso.

Cecilia Milesi: “Nuestro gran pendiente es el atrevimiento colectivo”

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Cecilia con floresConocí a Cecilia hace 5 años, sus ganas de hacer, de unir, de transformar y de tender puentes hacen sentir a cualquiera que un mundo mejor es posible. Su integridad y sus ganas de seguir creciendo la llevan a ocupar múltiples espacios con un solo objetivo: la equidad, la justicia y la paz.

Los invito a abrir la ventana de la inter-culturalidad a través de Cecilia:

¿Desde cuándo y por qué trabajas promoviendo la inter-culturalidad y la paz?

Creo que desde que comencé a trabajar –como voluntaria a los 16 años y como profesional a los 20-. Trabajar por la paz es también trabajar por la justicia y la equidad. Sin justicia y equidad no hay paz. La interculturalidad es un aspecto y una forma de promover la paz pero debe ser complementada con lo anterior. Comencé a también trabajar por la interculturalidad mas conscientemente desde la creación de Subir al Sur (http://www.subiralsur.org.ar  http://subiralsur.vv.si/ ), la ONG de voluntariado intercultural que funde hace 6 años.

-¿Con qué mundo soñabas cuando eras chica?

Yo nací en la ciudad de Santa Fe. Me críe en un barrio normal de clase media, fui a una escuela pública y tenia una vida de relativamente sencilla de clubes, amigos y familia. Sin embargo, pude presenciar y vivir directamente a temprana edad muchas situaciones de violencia, exclusión e injusticia. Desde temprano todo esto me genero una sensación de “resistencia”. Sentí que muchos aspectos de nuestra realidad estaban mal. En los últimos dos años preparando mis mudanzas entre Argentina y Londres, revise muchas cajas de recuerdos. Tengo notas escritas a los 13 años donde me preguntaba por qué los chicos se drogan o como se podría ayudar a personas con menos oportunidades económicas. Al principio pensaba que podía contribuir a cambiar algo de todo esto estudiando terapia ocupacional. Pero después la sociología apareció en mi camino. Como mujer además, en una sociedad muy conservadora, fui educada para “quedarme”: en un rol predeterminado con anticipación, en la casa. Esto también me genero “resistencia”. El cambio no se logra quedándose, se logra con el movimiento! De allí que el viaje se haya transformado en mi, poco a poco, en un gran método para promover la justicia, la alegría y la dignidad.

-¿Con qué mundo soñas hoy?

Un mundo donde cada uno de nosotros sea intolerante al dolor del otro y al propio. Y que esta conciencia, nos transforme en seres activos en la promoción de la minimización del dolor. Esto no significa que todos debemos trabajar en ONGs o en políticas publicas sino que desde el lugar que ocupamos nos preguntemos como cada acción u omisión promueve o no la dignidad del otro, de todos y todas. Por ejemplo, pago mis impuestos, un salario justo y en blanco, pedí perdón si cometí un error, trato a mis colegas y familia de una manera respetuosa, soy consiente de cómo mi nivel de consumo afecta al cambio climático, voto a representantes ocupados de promover políticas de inclusión para todos y todas? También deseo mucho que el “Sur Global” (África, Latinoamérica, Asia) continúe un camino de empoderamiento para que nuestras poblaciones finalmente disfruten de los beneficios del desarrollo económico, social, de más educación, paz  y participación democrática. No habrá paz si continúa este nivel de desequilibrio entre países y las medidas económicas y políticas benefician a unos pocos países y grupos.

Paz en Villa Ana -¿Por qué creaste Subir al Sur?

Porque no me conformo con que lo bueno me pase solo a mi. Quería replicar lo que hace bien! Cuando tuve mi primera experiencia de voluntariado en Nepal -la confirmación simple y práctica que la justicia y la humanidad no tienen fronteras ni lenguas- sentí la necesidad de que muchos más pudieran disfrutar de lo que yo disfrute. De hecho, los “encuentros interculturales” se diseñaron como metodología de trabajo solidario y de reconciliación en Europa después de la primera guerra mundial. El primer encuentro solidario fue entre jóvenes franceses y alemanes que, después de la guerra- se reunieron para reconstruir un hospital, y al hacerlo, reconocerse como humanos. Esto se transformo en política pública y hoy los “encuentros” (workcamps) son financiados por los gobiernos de toda la Unión Europea (el ultimo ganador del Premio Nobel de la Paz). Esta experiencia de voluntariado intercultural no me dejo dudas. En Argentina, tenia que tomar otro cariz, para que no se tornara en “turismo de la pobreza” o en un “mero acto caritativo” y por supuesto que los proyectos generan la oportunidad de empoderamiento juvenil en Argentina. Esto todavía hoy es un desafío porque muchos de los jóvenes que llegan quieren “ayudar” y esto es un límite para hacer una reflexión política y pedagógica más profunda a través del simple hecho de realizar una tarea solidaria. Me refiero tanto a los que llegan no sólo de otros países sino también de Buenos Aires a nuestros proyectos en el interior o viceversa. El que llega cree que tiene la verdad y sabe como “el otro” debería hacer las cosas o bien piensa que un simple gesto de solidaridad es un cambio real. Una experiencia de voluntariado intercultural debería ser una puerta, una opción mas para un cambio más grande en la vida de los participantes y en las redes de jóvenes con las que trabajamos. Seis años después de crearla, Subir al Sur es todavía el sueño de seguir multiplicando esa sensación que la solidaridad y la justicia deben ser para todos, no solo para mi propio grupo o mi propio país. Sin embargo, es interesante notar lo siguiente: hoy en Europa la xenofobia esta creciendo otra vez. Esto demuestra que cuando las injusticias económicas y sociales de fondo no son consideradas, el ser humano tiende a reagruparse contra el “enemigo” externo (inmigrantes, otros europeos, etc.). Por tanto, la educación en valores sin un cambio sistémico y estructural no es suficiente.

-¿A qué se dedica Conciliation Resources? ¿Cuál es tu rol allí?

Conciliation Resources (http://www.c-r.org/) es una ONG que promueve procesos de construcción de paz. A veces lo hacemos apoyando y asesorando a grupos en conflicto cuando hay mesas formales de negociación de tratados de paz. Por ejemplo, en Filipinas, nos sumamos como sociedad civil a asesorar al gobierno filipino y a una de las facciones armadas que estaba luchando por la separación. Con un rol de mediación y asesoramiento promovemos que el diálogo llegue a un buen puerto para ambos actores (gobierno y grupo armado) y así para la población en general que se ve afectada por la violencia. Otras veces, siempre nuestros proyectos son adaptados al conflicto en particular, trabajamos con lideres sociales de base que están desarrollando proyectos comunitarios de reconciliación y promoción social y educativa. Por ejemplo, en Liberia apoyamos a que grupos comunitarios para que realicen análisis participativos sobre la situación de control (o descontrol) policial en los pasos de frontera y los apoyamos para que hagan propuestas de políticas públicas acordes para mejorar… en un contexto difícil de pos-guerra civil. Lo central es que Conciliation Resources busca posicionar a los ciudadanos y organizaciones sociales en el centro de los procesos de paz, que no sean solo una cuestión de Estados Unidos y “X” país firmando un tratado que luego no se puede implementar en la práctica porque los habitantes de esos países no están comprometidos con el contenido. Yo soy Directora de Planificación y Desarrollo Organizacional, mi responsabilidad es trabajar con los Directores en Londres para mejorar nuestros sistemas de planificación anual y estratégicos y evaluar estos planes de una manera transparente y reflexiva y así informar sobre nuestros logros (o errores) a las comunidades, gobiernos locales e internacionales y nuestros donantes.img006

 -¿Cuáles son los pendientes para la construcción de la paz?

Creo que el gran pendiente es un gran atrevimiento colectivo: todas y todos deberíamos hacer memoria, revisar las causas históricas que crearon las actuales tremendas desigualdades económicas, políticas y culturales que llevaron a la construcción de este mundo todavía injusto. Si desde allí se pudieran acordar en conjunto medidas que apunten a más equidad para todos y todas, entonces, estaríamos más cerca de la paz. Una paz que no es exterminio o degradación del otro (eso es seguridad pero no paz). Pensar en causas estructurales es también interculturalidad y paz. Es pensar que en el otro lado hay “otro” que podría sufrir, que sufre. En el otro lado hay “otro” que pierde su nombre, su casa, su dignidad, la posibilidad de tener sueños. Tomar conciencia de como nuestras decisiones (cualquiera sea nuestro rol) afecta a otros. Es pensar la “otredad” y, por tanto, el nosotros. No hay paz posible sin la toma de conciencia mas profunda del “nosotros” que es no solamente el que piensa, actúa y hace igual que yo, en mi mismo lugar. Es el que esta lejos, al que no nos acercamos por temor o indiferencia. Este contacto es un contacto de entrega, nos hace más vulnerables pero promueve la sustentabilidad del cambio. Sin embargo, hoy la realidad demuestra que esta forma de “atrevimiento colectivo” esta lejos de suceder. En este contexto, es vital que instituciones democráticas –nacionales o globales -recuperen el liderazgo y corrijan con políticas sistemáticas desigualdades e injusticias históricas.

-¿Qué mensaje le dejarías a aquellos jóvenes que sueñan con un futuro mejor?

No crean todo lo que les dicen, todo lo que ven, todo lo que les escuchan o leen en los medios de comunicación. Busquen, viajen, sean indagadores! Acérquense a la injusticia y desarrollen la empatía. Si viven una situación de injusticia no se conformen con ella. La rebelión y la curiosidad son grandes consejeros cuando uno comienza a planificar su vida!

Abanderados de la Argentina Solidaria: elegí el tuyo!

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Desde hace 3 años los argentinos podemos postular, reconocer y emocionarnos con historias de otros compatriotas que hacen algo para cambiarle la vida a los demás: los abanderados de la Argentina Solidaria  http://www.premioabanderados.com.ar/index.php#abanderados2012

Son historias fascinantes que llevan a la admiración y proponen la acción. Imitar a estos argentinos es una excelente idea! Conocerlos, divulgarlos y concienciarnos sobre sus causas nos hermana y nos lleva a seguir creyendo que el cambio es posible.

Tenés tiempo para votar hasta el 25 de noviembre.

Te invito a conocerlos, a emocionarte y a participar!!!

 

“No hay nada peor que la indiferencia”: Martín Ferreira

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Martín Ferreira tiene 30 años, su vocación social y si compromiso lo llevaron a fundar SonRisas. Su entrega y pasión, como la de muchos otros, hicieron que este proyecto crezca y crezca!

Compartimos más sobre SonRisas y sobre Martín:

 

-¿Desde cuándo te interesaste e involucraste con causas sociales?

Desde chiquito que participe en mi primaria y secundaria en los proyectos que se organizaban vinculados a acción social.

Pero formalmente y como fecha bisagra, fue el 3 de Julio del 2004, cuando por primera vez realice una actividad en un merendero, en el partido de Esteban Echeverría. Fue ese día donde involucre con todas las letras. Ese día comencé a armar, pensar, compartir y encarar lo que hoy es SonRisas (http://www.creasonrisas.org.ar). Y también desde ese día fui conociendo e interiorizándome en el mundo de la acción social. Hoy me considero y autodefino como emprendedor social.

-¿Qué estudiaste?

Licenciatura en Administración. Me sirvió mucho. Me sigue sirviendo. También hice el curso de formación de formadores Amartya Sen.

-¿Cuánto influyo tu familia en tu vocación social?

Mucho, muchísimo!!! Mi genética tiene la energía inagotable de mi mamá y la entrega incondicional, “cero materialista” de mi papá. Los dos sumamente solidarios. Siempre apoyándome.

También sus ejemplos fueron eso, con las acciones de su vida. Y hoy por hoy mi novia, que se banca tantas reuniones, actividades, descuidos, y faltas de tiempo.

Y no me quiero olvidar de mi abuela tampoco. Otra luchadora incansable.

Mis hermanos también.

Yo soy un poco de todos ellos. Es algo que trasciende quizás a su influencia. Están conmigo. Incluso mi viejo, que falleció hace dos años, sé que es parte de mi ser y mi vocación social.

-¿Cuándo creaste sonrisas?

El 3 de julio del 2004 empezó el proyecto. Pero a penas si nos dábamos cuenta. Íbamos al barrio, armábamos actividades, gestionábamos cosas, pero no teníamos ni un nombre formal. 

En el 2007, hay otra fecha clave. Fue donde se nos acercó una organización que nos dijo que si completábamos un formulario nos daban un capital semilla de $2.000.

En seguida pensamos que podíamos hacer muchas cosas con esos $2.000. Para nosotros era una fortuna. Y lo único que había que hacer era completar un formulario y cruzar los dedos.

En no mucho tiempo más nos dimos cuenta que importante era poner un nombre, pensar una visión, medir el impacto de lo que hacemos, ponernos objetivos, pensar el proyecto a 5 años, buscar formas de ser auto sustentables. 

Estamos en el 2012 y SonRisas maneja recursos anualmente valuados en $ 568.000. 

Parte de eso lo recibimos en efectivo, parte en donación de especie, parte lo generamos en eventos. 

Y todo empezó a gestarse gracias a ese formulario de Ashoka, en el programa avancemos, que realmente hizo germinar esa semilla inicial.

Y no sólo eso. El proyecto recién arranca, y esta en pleno crecimiento.

-¿De qué de que trata SonRisas?

El proyecto tiene como visión generar un marco de contención, afecto, diversión y educación en niños, niñas y adolescentes, en situación de vulnerabilidad, para poder generar una infancia plena y una adultez con oportunidades.

Trabajamos en cuatro ejes:

1- Alimentación. Desde SonRisas se garantiza la alimentación a 56 familias. Todas ellas son censadas y se visita los hogares. Se clasifica según la situación y urgencia con intervención profesional.

2- el Juego. Se utiliza el juego como principal herramienta de acercamiento, expresión, educación y desarrollo.

3- la Articulación. Constantemente se trabaja y se estimula la articulación con las familias, las escuelas y el Estado. Y también con otras organizaciones de la sociedad civil, y el sector privado.

4- el Centro Social y Solidario. El proyecto cuenta con un espacio físico en el barrio, de 300 m2, que brinda actividades al barrio de lunes a sábado.  Desde ahí fundamentalmente se promueven los talleres de apoyo escolar. Pero cuenta también con cursos de música (batería, piano, guitarra), danzas (árabe, reggaetón, clásico, folclore, latino), cocina para adolescentes y madres, y actividades recreativas los sábados. También tiene una revista bimestral, comunitaria y una sala de cine. Aparte es un espacio abierto y alternativo a la calle. El mes que viene también se instala el gabinete de computadoras con Internet.

Somos un equipo de 40 voluntarios, divididos en 4 áreas de trabajo (recursos, comunicación, relaciones con el entorno y trabajo de campo). Contamos con una empleada rentada: Claudia. Una de las madres del barrio, que hasta hace poco trabajaba de empleada doméstica y que es quien hoy dirige el centro, lo abre y lo cierra todos los días. Y es quien antes nos ayudaba en todo lo que se necesito en este crecimiento.

A los cursos están inscriptos y participan 350 chicos. Los sábados en las actividades hay 150 promedio.

En los eventos especiales (día del niño, navidad, día de la primavera) van desde los 400 a 1000 personas. El comedor alimenta a 56 familias.

El trabajo es en el barrio Nuestras Malvinas, en el partido de Esteban Echeverria. En las proximidades de “El Pantano”

 -Cómo soñas SonRisas?

Cuando sueño mucho, imagino a SonRisas abriendo centros, en todo el partido, para luego empezar a trabajar en otro partido, y seguir creciendo.

Dejando capacidad instalada, para que los mismos vecinos sean quienes auto-gestionan el centro, y las articulaciones hechas con el municipio, empresas, escuelas y el resto de los actores de la comunidad. También con intervención de políticas públicas nacionales, a las cuales acompañar.

Cuando sueño más lejos, sueño con SonRisas con un modelo totalmente replicable e instalado, a lo largo de todo el país, y replicándose en otros de la región y el continente.

Pero cuando sueño un poco más lejos aún, sueño a SonRisas desapareciendo. Y en todo caso tomando mate en el centro, chalando con los vecinos, sin la urgencia de resolver necesidades básicas.

En un mundo sin injusticias sufridas por ningún ser humano.

 -¿Cómo son los chicos con los que trabajás? ¿Qué los caracteriza?

Buenos, inocentes, puros. Con una “calle” impresionante, una inteligencia bárbara, una fortaleza forzada por la necesidad. Alegres, agradecidos, sensibles. 

Quizás el punto común y distintivo es esa libertad para andar por la calle haciendo lo que les parezca. Y esa falta de libertad para vivir una niñez con todos sus derechos en plenitud

Hay muchos casos de chicos de no más un metro veinte, y 7 años de edad, que deciden si dejan o no la escuela, y van solos al centro que les queda a más de 15 cuadras, y tienen que cruzar varias calles. 

Tan afectuosos, con tanta necesidad de besos y abrazos que es imposible no dárselos. Bajamos del micro y se les cuelgan a todos los voluntarios. Obviamente que a los que conocen más tienen otra relación. Pero a los nuevos también les dan la bienvenida. 

 -¿Qué les dirías a otros jóvenes que quieren emprender?

Que no esperen ni un segundo más. Que se puede. Que nadie es tan fuerte como para cambiar todo sólo, ni nadie tan débil como para no poder hacer nada. Que la injusticia que sufre cualquier ser humano es una amenaza para toda la humanidad. Que no hay nada peor que la indiferencia.  Que no hay mejor causa en la vida que la de ayudar al prójimo. Que somos menos de los que se necesitan, pero somos más de los que se imaginan. Que cuenten conmigo, y con tantos otros que estamos para lo que se necesite. Que estén bien internamente antes de buscar hacer el bien a otros. Que emprendan con alegría y con pasión, que es la única forma de realizar cambios. Que nunca pierdan la humildad tampoco, ni se sientan súper importantes, ni generen dependencia de sus propias personas. Que trabajen en equipo, y que involucren a todos los que puedan. Que cuando quieran mejorar una realidad lo hagan desde la lógica de las personas con las que están trabajando, y escuchando siempre a los barrios, a la gente, en el campo, y no desde un escritorio.

Que tomen las decisiones ellos mismos de sus propias vidas. Que piensen que hacen y para que. Que sean cocientes de que un día estamos y otro día no. Y que en la fragilidad de la existencia va a trascender sobre cualquier otra cosa la capacidad de amar

 Y muchas, muchísimas cosas más, que a mi me llevo años entender, muchas que voy a seguir descubriendo porque recién empiezo en esto, y otras que a mi me decían pero que sólo entendí en el  hermoso camino de emprender, de ayudar, de comprometerse, de persistir, de soñar y de no bajar los brazos mientras haya un sólo ser humano sufriendo la más mínima injusticia.